jueves, 5 de junio de 2008

DE AQUÍ Y DE ALLÁ

Por: Alejandra Ortega Rodríguez




  • REFORMA ENERGÉTICA Y EL OPORTUNISMO POLÍTICO



Los debates que se están llevando a cabo en el Senado de la República sobre la reforma energética impulsada por el Ejecutivo Federal han dado muestra a los mexicanos de la forma correcta de confrontar ideas y de contrastar las propuestas de nuestros legisladores y de los expertos en la materia, que son quienes verdaderamente tienen algo que decir y aportar a un asunto que se antoja, de por sí, bastante coyuntural y espinoso.


Los argumentos sólidos de muchos participantes han abonado, sin duda, a enriquecer la propuesta del presidente Felipe Calderón respecto de las políticas de los hidrocarburos, con ello se reduce la posibilidad que se empantane y que se utilice el debate y la discusión entre los representantes populares en las cámaras para obtener beneficios personales y de partidos, como estaba ya ocurriendo.


El tema de la reforma energética ha servido de bandera y como oportunidad para muchos actores políticos que salen a defender una causa que para ellos es muy noble como lo es la supuesta defensa de la soberanía del país y del petróleo. Defensa que, sin embargo, no es más que un simple slogan publicitario para quienes necesitan estar en la palestra y tener sobre sí los reflectores de todos los medios de comunicación, para sentir que hacen y dicen cosas importantes.


Tal es el caso del jefe del gobierno capitalino Marcelo Ebrard, quien ha decidido llevar a cabo en la capital del país una novedosa consulta ciudadana sobre la reforma energética, y tomarle así la palabra a su guía espiritual y de conciencia Andrés López Obrador, quien busca más adeptos y seguidores para sus propósitos a través de sus recorridos por la amplia geografía mexicana, y lo hace a través de la creación de sus Brigadas por la Defensa del Petróleo, que no tienen otro propósito más que intentar fortalecer su estructura que está cada día más debilitada.

Parece entonces inverosímil que a estas alturas, salga el jefe de gobierno capitalino con su asombrosa idea de tomar parecer a todos los ciudadanos del Distrito Federal para que propongan y decidan si están de acuerdo o no con la reforma. Tema que, sin duda alguna, es muy técnico y suficientemente complejo como para que la mayoría de los mexicanos, que no tenemos niveles muy altos de escolaridad, podamos ofrecer y aportar, con nuestros puntos de vista, una visión más clara y certera que la que ya trabajan los expertos.

Sería bueno saber la forma en la que serán presentados los cuestionamientos a los ciudadanos, si las preguntas serán inducidas, como siempre ocurre, o si de verdad se hará un ejercicio serio y responsable; quién elaborará el cuestionario y con base en qué criterios; qué se le consultará a la población; quién calificará los resultados, y sobre todo, quién pagará los altos costos que representa una consulta de éste tipo.

La discusión, el análisis y conclusiones para una reforma de tal envergadura, compete a los legisladores, quienes son además nuestros representantes, pues para ello los elegimos y, además, ya están trabajando en el tema.

No debemos olvidar que los mexicanos ya determinamos, desde las elecciones federales de 2006, quiénes son nuestros representantes de todo el país, para abordar los temas relevantes que a México le interesan. Ese es el objetivo de los congresos, de los parlamentos, debatir los asuntos de interés para sus representados.

Si vamos a hacer costosas consultas de cada tema en el que el gobernante en turno tenga una ocurrencia o una duda, entonces de nada nos va a servir que cada tres años estemos eligiendo a nuevos representantes populares. Ya no tendría objeto contar con un Senado de la República, con una Cámara de Diputados y con un Congreso de la Unión.


Es evidente entonces, que cuando Marcelo no tiene un tema propio fuerte, como abrir pistas de patinaje, hacer playas artificiales, o incluso, salir hacia su oficina en bicicleta acompañado por uno que otro personaje para difundir el cuidado del medio ambiente. Pero que lo que no vemos los espectadores es que alrededor suyo van innumerables reporteros y fotógrafos en coches y motocicletas, contaminado más el ambiente.

El jefe de Gobierno capitalino tiene que hacer o decir algo, que le provoque la atención de los medios de comunicación, aunque sea con temas tan absurdos como la consulta ciudadana, para evitar así que Andrés López le coma el mandado.

En Michoacán el asunto de la reforma energética también ha causado su revuelo. En muchas ocasiones tanto el gobernador Leonel Godoy, como la presidenta estatal del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Fabiola Alanís, han exigido al gobierno federal se entreguen los excedentes del petróleo a la entidad para poder realizar la obra social que tanto urge al propio gobernador.

Pero, ¿será que le urge de igual forma a la titular de la Secretaría de Política Social del gobierno del estado, Selene Vázquez Alatorre? Quien no ha informado, a casi 6 meses de este año sobre la aplicación de los programas sociales y sus reglas de operación, a pesar de que fue un compromiso que hizo hace más de dos meses con el Congreso del Estado.

Por el contrario, la funcionaria está más atenta y preocupada por lograr más posiciones dentro del comité estatal de su partido y por reventar asambleas que no le convienen, que por trabajar de forma puntual y eficiente a favor de las clases más desprotegidas en Michoacán, como supuestamente es el interés genuino y único de ese partido político.

Sin embargo, es importante no perder de vista que aunque aparentemente los recursos de los excedentes petroleros se incrementen este año por los altos costos que ha alcanzado el crudo, la realidad es otra y ya especialistas y analistas han coincidido en afirmar que actualmente no hay excedentes.

Es fácil hacer cuentas alegres y jugar con los números de forma tal que los resultados parezcan muy alentadores y que algunos políticos generen expectativas muy positivas para la población.

A pesar de los ingresos por la venta del petróleo, no hay que olvidar la política de hidrocarburos que actualmente nos rige y que la hace funesta para todos los mexicanos, pues de los ingresos que se obtienen de la explotación y venta, un importante porcentaje se destina a los subsidios de gas licuado de petróleo (gas LP), del diesel y de la gasolina, que suman más de 5 mil millones de pesos.

Debemos tener presente que los precios del petróleo a nivel mundial se han elevado y que, con el objetivo de que no afecten nuestros bolsillos los elevados costos de la gasolina que importamos en buena medida de España y La India, el gobierno federal aplica precisamente esos millonarios subsidios que surgen precisamente de los esperados excedentes petroleros. Ello, aunado a la disminución del volumen del crudo que se exporta, da como resultado que los excedentes sean insuficientes para repartir entre los estados.


Esto, derivado de que aunque México un importante exportador de petróleo, paradójicamente no cuenta con los elementos indispensables para producir sus propias gasolinas y gas LP, teniendo que comprarlos a costos altísimos.


Es también importante que se hable claro a la población sobre las verdades que encierran los muy mencionados “contratos de riesgo”, que en la realidad son contratos incentivados que pretenden otorgar a PEMEX una mayor flexibilidad en sus operaciones diarias. Estos contratos serían acotados y acondicionados para este propósito de incentivar y fortalecer a la paraestatal.
Cabe recordar que actualmente es necesaria la exploración de nuevos pozos en aguas profundas, y que en México no existen las plataformas para ello, ni tampoco se tiene la tecnología y el conocimiento para su explotación.


Por ello, es necesario dejar las reglas muy claras para poder contratar esa tecnología que tienen otros países, de forma tal que no implique para el país un riesgo mayor y que en cambio, signifique el inicio de mayores beneficios para todos nosotros y las siguientes generaciones.

A lo largo del debate por la reforma energética, que comenzó mucho antes de que la iniciativa fuera siquiera elaborada, los detractores han cambiado sus argumentos frecuentemente. Es evidente cómo ahora no hablan ya tanto de la supuesta privatización, sino que enfocan sus baterías a temas como el régimen fiscal y aplicar los excedentes petroleros a la reinversión para la modernización de PEMEX.

Lo que no han explicado es de cuál de los rubros del presupuesto federal se tendrían que retirar esas partidas, si de los estados, del campo, del desarrollo social o de la seguridad pública, pues el dinero que se requiere para la construcción de una sola de las dos refinerías que se requieren equivale a dejar sin presupuesto por todo un año a la Secretaría de la Defensa Nacional y a la Secretaría de Seguridad Pública.


jueves, 22 de mayo de 2008

DE AQUÍ Y DE ALLÁ

Por: Alejandra Ortega Rodríguez

  • La educación en manos de mercenarios



    La educación pública en el país, pero particularmente en estados como Oaxaca y Michoacán, cae irremediablemente al vacío y no parece haber algo o alguien que sea capaz de detenerla en su acelerado descenso.

    Hoy por hoy, en pleno mes del maestro, cuando los mexicanos deberíamos estar recordándolos y reconociéndolos como parte fundamental en la tarea mas importante para el país que es la de educar a los niños y jóvenes, los profesores aprovecharon para tomarse un largo puente, aunque muy forzado de casi una semana sin clases para festejarse ellos mismos, como si su ardua tarea en las aulas les haya dado ese derecho.

    En otros tiempos, el día del maestro se celebraba en los salones de clases, los propios alumnos preparaban el festejo y llevaba cada uno un obsequio para agradecer el esfuerzo y la noble tarea de sus profesores. Cuentan los más adultos, que los 15 de mayo los maestros tenían que ser recogidos por familiares en sus vehículos, pues la enorme cantidad de obsequios que recibían les hacía imposible caminar o ir solos a sus casas.

    Ahora, la diferencia es abismal, parece que los profesores sólo buscan cualquier motivo, por ridículo que parezca, para ausentarse de las aulas, sin importarles el atraso que puedan sufrir sus alumnos en el seguimiento del programa escolar.

    Más allá de lo que digan en sus constantes marchas y manifestaciones contra el que ellos llaman gobierno neoliberal, los profesores mexicanos se han convertido, paradójicamente, en los más constantes, los más frecuentes, los más perseverantes, los más exitosos promotores de la educación privada y de la desaparición de la educación pública en nuestro país, estos docentes que son pagados por todos los mexicanos, a través de los gobiernos federal y estatal.

    Es así como nuestros profesores mexicanos están creando todo una generación de niños y jóvenes ignorantes, desorientados y que serán profesionistas incompetentes con la flojera y el desorden como ejemplo de trabajo.

    El futuro de esta generación es previsible, serán quienes trabajen para los grandes capitales nacionales y extranjeros y sean explotados en sus maquiladoras con sueldos miserables.

    Qué curioso, porque los discursos de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) hablan de mejorar la educación, de oponerse al sistema capitalista y muchas otras cosas que en la práctica son simple y llanamente letra muerta.

    Pero eso sí, nuestro flamante magisterio democrático tiene una enorme conciencia social y una considerable solidaridad global. Les han metido a muchos profesores en la cabeza que están en el magisterio no para educar a las niñas y los niños mexicanos, sino para algo mucho más importante, para arreglar los problemas del mundo a su parecer y conveniencia.

    Como ejemplo, en pasados días resurgió en Oaxaca el conflicto magisterial encabezado por la Asamblea Popular de Pueblos de Oaxaca (APPO), quienes prácticamente ha paralizado de nueva cuenta a la educación pública en ese estado y decretaron un paro masivo regional de 21 días, que afectó a más de 13 mil 500 planteles educativos y a más de un millón de alumnos, todo ello orquestado por el recién liberado líder y delincuente Flavio Sosa.

    En Michoacán la situación no es muy diferente, el pasado 15 de mayo, precisamente durante la conmemoración del Día del Maestro, Artemio Ortiz Hurtado, uno de los personajes más nefastos que dirige al magisterio en la entidad, decretó un paro nacional indefinido para manifestarse en contra de la iniciativa de reforma energética del gobierno federal, contra el alza a los precios de la canasta básica, contra las políticas del gobierno neoliberal, y hasta contra la intervención del gobierno colombiano en Ecuador.

    Con líderes como este, en la entidad vamos a pasos acelerados hacia una situación muy similar a la de Oaxaca. Y a todo esto, se suma la posición ambigua y timorata del gobierno del estado, cuya titular de la Secretaría de Educación en el Estado (SEE), Aída Sagrero, no ha podido, a casi 100 días de iniciada la administración estatal, siquiera despachar más de tres días en sus oficinas.

    El hecho de que ella haya sido por muchos años miembro del Comité Ejecutivo Seccional de la CNTE en Michoacán, no le ha bastado para evitar que sus propios compañeros de sindicato le mantengan tomadas sus oficinas, con la exigencia de que ponga su renuncia sobre la mesa.

    A todas luces, al gobierno estatal le conviene mantener al magisterio dividido, y ya no sólo entre democráticos e institucionales, porque ambos grandes grupos ya tienen en su interior también fracturas que podrían terminar por dividirlos aún más.

    Pero alguien debería jalarles las riendas a los profesores faltistas, para que recuperen la cordura.Al menos inicialmente, el llamado de Artemio Ortiz no tuvo el eco que se esperaba.

    En los primeros días, sólo el 30 por ciento de los planteles educativos en Michoacán, paró labores como lo indicó el líder de la corriente democrática. Pero en el colmo del cinismo, el dirigente magisterial insiste en su llamado y confía en que paulatinamente se irán sumando más escuelas hasta prácticamente paralizar el sector educativo en la entidad y además, como una burla hacia los padres de familia michoacanos, afirma que las niñas y los niños no se verán afectados por el paro indefinido, porque de todos modos las clases ya habían terminado.

    De acuerdo con el calendario escolar aprobado para este año, las vacaciones de verano comenzarían hasta finales de junio o principios de julio. Por lo que no se explica lo absurdo y lo desafortunado de las declaraciones de Ortiz Hurtado.

    Y por si todo lo anterior no fuera suficiente, la educación pública en México debe enfrentar problemas también de otras índoles, como el hecho de que la titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Josefina Vázquez Mota, y la lideresa virtual del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Elba Esther Gordillo Morales, tengan conflictos de intereses y problemas hasta personales que no les permiten avanzar en proyectos que realmente beneficien a la niñez y a la juventud mexicanas.

    Sombrío panorama para la educación, tanto en México y Michoacán. Menos mal que tarde o temprano las nuevas generaciones de mexicanos desempleados, desarraigados, mal pagados, delincuentes y encarcelados, sabrán que sus sacrificios contribuyeron a las muy nobles causas de una corriente de maestros revolucionarios.

jueves, 15 de mayo de 2008

DE AQUÍ Y DE ALLÁ

Por: Alejandra Ortega Rodríguez

  • Las cadenas de ilegalidad del PRD y Michoacán como ejemplo


A pesar de que Armando Hurtado ex dirigente estatal del Partido de la Revolución Democrática (PRD) puso a Michoacán como ejemplo de cómo se deben consensar y resolver los problemas de forma democrática y madura para lograr un relevo en la dirigencia que no desgaste al partido, lo cierto es que durante el VII Consejo Estatal, celebrado el fin de semana en la capital michoacana, y en donde se tomaría protesta a la nueva presidenta Fabiola Alanís Sámano y al secretario Ignacio Ocampo Barueta, se observaron varias irregularidades que echaron por tierra el afán de hacer ver al PRD michoacano como el modelo a seguir en todo el país.


En su discurso, Armando Hurtado también reconoció que el PRD está en “estado de shock” y que en esas condiciones será muy difícil enfrentar la discusión de la reforma energética que dio inicio este 13 de mayo. Añadió que “menos aún defender una postura, cuando ni siquiera podemos ponernos de acuerdo internamente para elegir un dirigente que aglutine a todas las expresiones de nuestro partido”.


Por una parte, a pesar de que en el Consejo Estatal se decretó que existía el quórum legal para que se llevara a cabo el Consejo Extraordinario, lo cierto es que estuvieron presentes sólo 117 consejeros. Cabe recordar que el consejo de ese instituto político se compone por un total de 275 perredistas distinguidos.


En este sentido, mediante una sencilla operación aritmética se comprueba que no había mayoría, es decir el 50 por ciento mas uno del total de los consejeros necesarios para decretar al consejo como legal.


Por tanto, la toma de protesta de la flamante dirigencia perredista fue, a todas luces, ilegítima.


Además, quedó clara la división de opiniones entre importantes actores políticos y cabezas de grupo como la Alianza por la Unidad Democrática (AUD) de Raúl Morón y los consejeros de Selene Vázquez y Uriel López Paredes, además del diputado local Enrique Bautista Villegas, quienes brillaron por su ausencia dejando en evidencia su inconformidad ante la forma en la que se llevaron a cabo los acuerdos políticos para lograr una “candidatura de unidad” en la persona de Alanís Sámano.


Faltaron también muchos presidentes municipales, presidentes de los comités, diputados y senadores, que por antonomasia son consejeros estatales.


Personalidades que, a pesar de que se había confirmado su asistencia, no estuvieron presentes como Lázaro Cárdenas Batel y Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano y el mismísimo Andrés López Obrador, que sin duda habrían dado mayor peso al acto.


El evento, que se retrasó más de dos horas en espera de que aparecieran más consejeros, dio inicio con una mesa de registro llena con los gafetes de consejeros que no llegaron y que de inmediato hizo suponer la falta del quórum que habría.


Además, algunos militantes se quejaron de que a un buen número de asistentes al evento sólo les interesó estar cerca del gobernador Leonel Godoy Rangel para hablar con él, tomarse la foto y hacerle alguna petición personal, en lugar de apoyar a Fabiola.


Otro factor que contribuye a sospechar que el nuevo comité estatal perredista es ilegal, es sin duda la situación que vive el propio Comité Ejecutivo Nacional (CEN) y que acéfalo, es imposible que pueda avalar cualquier proceso estatal.


Por ello, las críticas de varios prominentes militantes acerca de la premura con que Alanís Sámano asumió la dirigencia cuando las condiciones legales y políticas no eran las idóneas, ya que en los estatutos queda estipulado que el CEN debe tomar protesta a los nuevos integrantes de los comités estatales.


De igual forma, el actual consejo estatal debía terminar sus funciones hace 3 semanas y ser relevado por otro nuevo con el aval del comité en Michoacán, sin embargo, ¿qué tan legal podría resultar una elección impulsada por un comité que parece ilegal?


Ante estas situaciones, ya hay quien impugnará formalmente a la nueva dirigencia estatal. Tal es el caso del diputado local Raúl Morón Orozco, quien a pesar de que en un principio negó que su inasistencia al evento del fin de semana llevara ese mensaje, ahora aparece en un medio de comunicación asegurando que la realización del Consejo Político Estatal fue irregular y que procederán a buscar “reventar” la toma de posesión de Alanís Sámano y Ocampo Barrueta.


Se espera pues que en los próximos días se sumen más protestas, en este sentido, de más militantes inconformes. Algunos con las intenciones de que se corrijan las anomalías, y otros más buscando obtener posiciones y prebendas en el propio comité estatal, utilizando para ello la amenaza y el chantaje, para después, como es común verlo, quedarse tranquilos y muy conformes con su presidenta y su secretario “de unidad”.



viernes, 9 de mayo de 2008

DE AQUÍ Y DE ALLÁ

Por: Alejandra Ortega Rodríguez


  • La calma relativa del proceso electoral en Yurécuaro



A pesar de que se pronosticaba una jornada electoral difícil en Yurécuaro, donde prevalecerían los conflictos entre las diferentes fuerzas políticas que se disputaban la presidencia municipal, así como de la inminente operación de los mapaches y cazamapaches, la realidad fue otra.


Los habitantes de este municipio dieron muestras de civilidad y madurez ante un proceso electoral extraordinario que dejó desgastado el discurso de todos los aspirantes, así como a una población hastiada de una campaña que parecía interminable.


Sin embargo, es de destacar que quien en realidad triunfó en esta elección fue sin duda el abstencionismo, pues a pesar de que ya se esperaba una disminución importante en la afluencia de electores a las urnas, sigue siendo un factor contra el cual se lucha en todas las elecciones y que deriva también en la falta de legitimación de los ganadores.

Y aunque la población estuvo a la altura en los comicios, lo cierto es que quienes enrarecieron de cierta forma el ambiente fueron los que llegaron de fuera. Cada partido trajo consigo “expertos” en las artes de hacer ganar a su candidato, y así fuimos testigos de la presencia de diputados como Jesús Reyna, José Trinidad Martínez Pasalagua, David Huirache Bejar, Wilfrido Lázaro Medina, José Eduardo Villaseñor Meza, María Guadalupe Calderón Medina y Alfredo Anaya Gudiño, además de miembros del comité estatal, encabezados por su dirigente Mauricio Montoya Manzo, todos ellos del Partido Revolucionario Institucional (PRI).

La visita de estas personalidades imprimió un elemento más a esta elección extraordinaria, y este fue la rivalidad entre los partidos por ver quién aglutinaba a más y mejores figuras venidas de la capital michoacana o del país.

Incluso, el candidato del Partido del Trabajo, Rafael Ramírez López estuvo cobijado por su presidente estatal, Reginaldo Sandoval Flores. A Ignacio Murillo Martínez del Partido de la Revolución Democrática (PRD), lo acompañó su dirigente Armando Hurtado Arévalo, así como el diputado Iván Madero, la virtual presidenta estatal del partido del sol azteca, Fabiola Alanís Sámano, y algunos miembros del Comité Estatal como Osvaldo Ruiz, secretario de organización.

Luis Manuel Campos González, candidato del Partido Acción Nacional (PAN), sin embargo, y a pesar de que resultó segundo lugar del proceso electoral ordinario, contó únicamente con la presencia de su nuevo dirigente en Michoacán Germán Tena Fernández y del ex diputado local Antonio Plaza Urbina, quien además fue designado como su coordinador de campaña.

En este sentido, quedó claro el apoyo y la importancia que las estructuras partidistas estatales y nacionales dieron a sus respectivos candidatos, lo que se tradujo en posibilidades de éxito.

Fue evidente entonces, un PRI ávido de triunfo al enviar a toda su caballería pesada, al menos, por parte del grupo interno que encabeza el ex candidato a la gubernatura, Jesús Reyna, que demostró un respaldo total a la campaña de Jaime Pérez, y por otra parte, un PAN desorganizado, sin estrategia y desprovisto del acercamiento de figuras importantes que cobijaran a su candidato, pese a los esfuerzos del propio Luis Manuel por hacerse de más votos y de realizar una campaña intensa y de mucho contacto con la gente para cuando menos, no descender al tercer sitio como ocurrió en la extraordinaria.

De igual forma, el PT buscó obtener más votos con una estrategia ambiciosa de su líder Sandoval que puso varias veces en jaque a las demás fuerzas políticas y logró uno de sus objetivos: inhibir la votación en las mesas receptoras, mediante un grupo de personas que vestían camiseta blanca y leyenda en rojo que decía “cazapamaches”, donde consideró no obtener muchos sufragios y cuidar las casillas en donde presumían una votación favorable a ellos.

Con esto, el candidato petista, Rafael Ramírez, obtuvo 922 votos y el empeño de ese partido por figurar y hacer ruido en la elección quedó de manifiesto y así resultó que todos se pusieron a cazar a sus “cazamapaches”.

Fue también notorio su interés por realizar una serie de acciones que en un descuido hasta le permitirían promover la nulidad de la elección, como el cambio sorpresivo que hizo de sus representantes de casilla unas horas antes de empezar la jornada electoral. Así al no contar con los nombramientos de sus nuevos funcionarios, el PT podría invocar la anulación de comicios de acuerdo con lo que prevén las leyes electorales.

Asimismo, las actitudes de los representantes de los partidos en la sesión permanente del consejo municipal del Instituto Electoral de Michoacán (IEM) durante todo el día, fueron muy sintomáticas de lo que ocurría afuera.


Mientras los representantes del PRI, del PRD y del PT, manifestaban su preocupación ante cualquier situación que pudiera entorpecer el desarrollo del proceso electoral, independientemente de que los señalamientos fueran fundados o no, el representante del PAN acudió únicamente en calidad de testigo, pues acusaciones y señalamientos iban y venían y el funcionario no emitía mensaje alguno.

Incluso, en las semanas previas ya eran claras las posiciones de los partidos respecto de la elección extraordinaria de Yurécuaro. Reginaldo Sandoval lanzaba acusaciones serias contra el candidato del PRI, mientras que el PRD hacía algunos señalamientos, aunque más tímidos, contra el mismo candidato priísta.

En contraparte, el dirigente estatal del PAN, Germán Tena, decía desde varios días antes y el mismo día de la elección, que las irregularidades eran mínimas y consideraba que no había elementos o motivos suficientes para impugnar. Por el contrario, el diputado federal, Ramón Ceja, en una entrevista en la ciudad de Morelia, aseguraba que se iba a defender con todo e impugnar algunas anomalías que se habían presentado durante el proceso que concluyó, sin embargo, nada pasó, y ni el diputado estuvo presente para acompañar a su candidato.

El presidente del CDE del PRI, Mauricio Montoya, defendía a su candidato y decía que las acusaciones de los otros partidos políticos correspondían únicamente al hecho de que sabían que no tenían posibilidades de ganar.

De esta forma, el proceso que transcurrió en relativa calma, dejó ver situaciones un tanto sospechosas ente algunos de los actores políticos. Por ejemplo, a pesar de que Reginaldo Sandoval reclamó fuertemente a Mario Bautista Ramírez, director de Seguridad Pública del Estado, por no actuar con firmeza, ni garantizar el orden ante algunos hechos, que según el dirigente petista, se dieron en ciertas colonias y casillas del municipio.

Todo ello, dio mayor fuerza a los rumores que ya circulaban desde hacia varias semanas entre la población sobre la supuesta alianza estratégica que hicieron los candidatos y sus dirigentes de los partidos PRI y PRD para ir juntos en la elección, el objetivo sería que el PRD apoyase al candidato priísta y para ello el partido del sol azteca elegiría a un candidato y planilla débiles que no supusieran riesgo alguno para el PRI y que además le restara votos al PAN, ya que obviamente, los perredistas que no votaran por su candidato, lo harían de forma natural por el PRI.

Esta supuesta estrategia, que habría orquestado un prominente perredista, le daría, en todo caso, margen de tiempo para reacomodar el comité municipal con gente de su confianza y le pudiera a portar más apoyo y beneficios en la próxima elección federal, en donde él podría ser el candidato a la diputación.

En todo caso, el perdedor de esta contienda fue sin duda el panista Luis Manuel Campos, quien cayó al tercer lugar, luego de haber logrado colocar al PAN como la segunda fuerza política en Yurécuaro.

Se esperaba que las estrategias del nuevo comité estatal del blanquiazul resultaran mucho más favorecedoras y contundentes, la expectativa que había logrado sembrar la nueva dirigencia estatal se empañó con la falta de conducción y operación para la campaña y para su candidato.

miércoles, 30 de abril de 2008

DE AQUÍ Y DE ALLÁ


Por: Alejandra Ortega Rodríguez

  • La política social y el inconsciente colectivo


Es verdad que la política mexicana requiere de madurez, de liderazgos verdaderos que den conducción, rumbo y certidumbre al país para lograr verdaderas reformas estructurales que no se topen con los muros de la sinrazón y del encono sin sentido. Es necesario un crecimiento que permita el diálogo y el debate de altura, con objetivos y visión claros para lograr consensos importantes y tan necesarios que se han ido postergando por la falta de oficio y divisionismo a ultranza de todas las fuerzas políticas.

Mientras tanto, el país y nuestro estado sufren del deterioro de las instituciones y de la falta de dirección, que hacen casi imposible el éxito de programas, proyectos y estrategias que contribuyan al mejoramiento en todos los órdenes.

Es el caso de la presentación de la estrategia impulsada esta semana por el gobierno federal “Vivir Mejor”, encaminada a disminuir el número de familias pobres en el país en un mediano plazo, el Presidente de México, Felipe Calderón se enfrenta nuevamente a la fustigación y críticas de políticos priístas y perredistas que califican a la nueva medida como populista, demagógica y electorera.

Entre ellos el actual presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado de la República, Manlio Fabio Beltrones, quien acusó al gobierno federal de instrumentar ese eje de acción con fines electorales y salir favorecidos en los comicios del próximo año. Otro político que no tardó en reaccionar fue el mandatario capitalino Marcelo Ebrard, quien paradójicamente minutos antes de acusar al gobierno calderonista de populista, él se encontraba repartiendo despensas y bonos a habitantes del Distrito Federal.

Resulta entonces muy paradójico ver cómo ahora los representantes del PRI, así como de quienes alguna vez fueron parte de sus filas, ahora se asombran e indignan ante acciones de las que aun no se conocen resultados y de las que sin una previa consulta, ni un análisis serio se pueden medir sus alcances y beneficios. Eso es lo de menos, de cualquier forma se critica y desacredita.

Empero, no debemos olvidar que los padres de esas prácticas son ahora quienes fustigan y reclaman. Por muchos años el Partido Revolucionario Institucional (PRI) sentó las bases de su poder y de su permanencia en acciones encaminadas en la cooptación del voto, en la compra, en la dádiva, en el fraude, en el corporativismo aciago.

Y hablar ahora del compromiso social de los gobiernos es sinónimo de chantaje, de compra de conciencias y voluntades. En nuestro país la dádiva y el asistencialismo han permeado de forma tal a lo largo de los años, que la cultura del mexicano se ha convertido en convenienciera, paternalista, lo que ha permitido que exista una relación de conveniencias más que de convencimiento entre el gobierno y los ciudadanos.

Así por ejemplo, a pesar de que el Presidente Felipe Calderón instruyó hace unos días a la titular de la Secretaría de Educación Pública, Josefina Vázquez Mota, para “ponerse las pilas” y presentar un proyecto viable para mejorar la educación básica en todo el país, así como la reactivación de las telesecundarias que están en su mayoría abandonadas, es necesario puntualizar que en el caso de Michoacán no se puede poner en marcha un plan tal sin que se hayan resuelto antes otros problemas en el sector educativo.

Para nadie es ajeno el problema que enfrentamos los michoacanos, con un magisterio polarizado y tan politizado, que una medida como la que pretende el gobierno federal, seguramente no encontrará un cause que lo lleve a buen fin.

Pues para las dos corrientes que integran el magisterio michoacano lo más importante es ser reconocido como el legítimo y obtener así los mayores beneficios y prerrogativas del gobierno estatal. A muchos profesores no les interesa la calidad de las clases que imparte, si es que los niños y jóvenes tienen suerte en ello, les interesa más la búsqueda de posiciones políticas para hacerse de más poder.

Salir a las calles a gritar consignas, pintar paredes y pegar propaganda, es sin duda el mérito ahora, en lugar de estar en las aulas para impartir debidamente sus clases, con el compromiso tácito, que todos los dedicados a la enseñanza hacen, de ofrecer un servicio tan importante a la niñez y juventud del país para educar y formar en los valores y cultura de la civilidad.

Ante estos hechos, poco se puede esperar que se logre un verdadero avance con un proyecto legítimo para mejorar esta sensible área, si antes no se han logrado dirimir y resolver problemas que se hacen añejos y que ponen en riesgo día a día el futuro profesional y personal de las generaciones que nos suceden.

No debemos cerrar los ojos a la realidad que enfrentamos: una sociedad dividida, políticos corruptos de todos los partidos que buscan el beneficio personal y hacen uso de los recursos públicos para lograr mayores dividendos y capital político para seguir anclados al poder.
Será entonces muy difícil que algún gobierno, sea cual sea su color, visionario y con compromisos auténticos de lograr mejoras sustanciales en el nivel de vida de sus gobernados, salga bien librado de las críticas y las acusaciones, no sólo de las otras fuerzas políticas, sino de los propios ciudadanos, pues se tiene ya en el inconsciente colectivo que los apoyos y programas asistenciales siempre van encaminados a un beneficio político personal.

sábado, 26 de abril de 2008

DE AQUI Y DE ALLA


Por: Alejandra Ortega Rodríguez

  • "El movimiento soy yo"


Desenmascaran el excesivo protagonismo de Andrés López

En todo el tiempo que han durado las manifestaciones contra la supuesta privatización de Petróleos Mexicanos (Pemex), nada había arrojado tanta luz sobre lo que hay detrás del Frente Amplio Progresista (FAP) como la discusión que sostuvieron los coordinadores nacionales de dicho movimiento, y el dirigente nacional del Partido del Trabajo (PT), Alberto Anaya, con su presidente legítimo, Andrés López, quien molesto por la firma del anteproyecto para comenzar el debate energético espetó que él es el movimiento.

Así que, después de dos semanas de mantener tomadas las tribunas de las cámaras de Diputados y de Senadores, para tratar de impedir el trabajo del Congreso de la Unión, se confirmó que no es el debate por la reforma energética lo que realmente le interesa al tabasqueño líder de los grupos más radicales de la izquierda mexicana. No, lo que en realidad le importa es mantenerse como protagonista de la vida política nacional.


El auto ungido presidente legítimo de México sostuvo la noche del pasado miércoles una reunión con los coordinadores parlamentarios del FAP, Javier González Garza (PRD), Dante Delgado (Convergencia), Alejandro Chanona (Convergencia), Ricardo Cantú (PT) y, por supuesto, el senador perredista, Carlos Navarrete, así como el dirigente nacional del PT, Alberto Anaya.

Durante ese encuentro, cuya grabación se pudo conocer a través de diversos medios de comunicación, Andrés López manifestó su molestia por la firma del anteproyecto para el debate por parte de uno de los integrantes de la presidencia colegiada de su partido, ante la debacle que se vive en el interior del partido del sol azteca, y dejó ver que nadie de los presentes ni las dirigencias nacionales de ninguno de las fuerzas políticas que lo acompañan en su cruzada por la defensa del petróleo es más importante que él.


En ese momento, Carlos Navarrete se atrevió a preguntar: Para que nos quede bien claro Andrés Manuel, ¿el movimiento eres tú?


-¡Sí, soy yo! –respondió ante el silencio de todos los presentes el ex candidato a la Presidencia de la República, quien de esa forma hecho para atrás el proyecto de acuerdo que ya se empezaba a gestar para hacer un debate sobre la iniciativa de reforma energética presentada por el presidente Felipe Calderón y dejo ver que las negociaciones y la confrontación de ideas no son lo que realmente le interesa, sino mantenerse vigente en los medios y en la mente de los mexicanos con temas como este y el del secretario de Gobierno, Camilo Mouriño.


La verdadera intención de Andrés López, explicó en su momento el dirigente nacional del PAN, es mantenerse confrontado y tratar de impedir el trabajo del presidente de la República. Lo cierto es que las estrategias de golpeteo del ex jefe de Gobierno del Distrito Federal no solo afectan al gobierno federal, dañan hasta a su propio partido, que por su culpa se está fracturando, y entorpecen la vida cotidiana de la gran mayoría de los mexicanos.


Por el momento, las tribunas del Congreso de la Unión han quedado libres, luego de que se logró el acuerdo para debatir la iniciativa por 72 días, pero derivado de la presión del presidente legítimo, el FAP ha condicionado la suspensión de las movilizaciones a que el debate sea real y llegue a todos los sectores de la sociedad, lo que, por supuesto, quedará al arbitrio y consideración del mandamás de esas fuerzas políticas de izquierda.


Cierto es que esa imposición y las actitudes de Andrés López, están generando fracturas muy reales al interior del PRD, ya le pasó hace unos días que exigió a los diputados de su partido que firmaran una carta responsiva para comprometerse a continuar en las movilizaciones contra la reforma energética, demanda que tuvo como respuesta que más de 90 de los 127 miembros de esa fracción en la Cámara de Diputados se hayan negado a signar el documento.


Además, la crisis por la que atraviesa hoy el partido del sol azteca por la elección de su dirigencia nacional, tiene que ver en buena medida con el mesianismo y las actitudes de dictador que ha dejado ver esta persona que definitivamente está enferma de poder, pues ha querido imponer a toda costa, cueste lo que cueste y dañe a quien dañe, a su candidato, Alejandro Encinas, a quien incluso favoreció con una serie de acciones ilegales, que encontraron respuesta similar entre las huestes del candidato opositor, Jesús Ortega.


De ahí que el resultado real de ese proceso interno no se conoce aún a casi un mes y medio de celebrada la elección; que se haya designado una presidencia colegiada a todas luces ilegal por anti estatutaria y que la anulación de la elección ronde con tanta insistencia por las oficinas del Comité Ejecutivo Nacional del PRD, todo esto, derivado del maniqueísmo de un solo personaje.


Insisto, el excesivo protagonismo de Andrés López ha perjudicado no solo a las instituciones o a su propio instituto político, sino a la vida democrática de todo un país, porque con el pretexto de impedir una reforma de ley que a su juicio es inconstitucional y privatizadora de los hidrocarburos mexicanos, al mismo tiempo está promoviendo a través de sus seguidores incondicionales la realización de una serie de acciones que son claramente inconstitucionales, como es la cancelación del Congreso de la Unión y, en su momento, la toma de carreteras, que impide flagrantemente el derecho constitucional al libre tránsito.


La indolencia y la falta de congruencia del auto designado líder nacional de la izquierda mexicana, lo han llevado a promover la ya muchas veces citada exigencia de debatir la iniciativa de reforma energética, pero al mismo tiempo a tomar por asalto las tribunas en las que el mismo se llevaría a cabo. Y en lugar de un debate de 50 días, que proponían el PAN y el PRI, exigía un debate de 90 días, con la clara intención de que culminara precisamente un día antes del Segundo Informe de Gobierno de Felipe Calderón.


En cuanto al debate por la reforma energética, los argumentos del gobierno federal pasan desde la aguda crisis que vive Pemex desde hace muchos años, hasta el déficit de 500 mil barriles de petróleo y 14 mil millones de dólares anuales que se prevén para los próximos años si no se inyectan mayores recursos para la modernización, investigación y exploración de yacimientos en aguas profundas, para lo que México requiere de tecnología de punta.


Por su parte, el FAP responde que las medidas previstas en la iniciativa para que a Pemex se le autorice a contratar tecnología y asesorías extranjeras para la realización de sus funciones son propuestas privatizadores e inconstitucionales que equivalen a contratos de riesgo.


Dicha interpretación parece muy forzada, porque curiosamente el gobierno izquierdista de Cuba, ejemplo en muchos aspectos para el PRD, sí cuenta con contratos de riesgo, que implican que el Estado autoriza a empresas extranjeras para que sondeen, perforen, extraigan y comercialicen el petróleo que existe en sus aguas patrimoniales, a cambio de que la iniciativa privada entregue el 50 por ciento de la producción a la economía cubana. Si eso se hiciera en México, ahora sí estaríamos hablando de algo mucho muy delicado.


El debate mediático ya llegó hasta el Congreso de Michoacán, donde en sesión nuestros diputados locales tuvieron a bien distraerse de otros temas relevantes del estado, como el conflicto entre el Sindicato de Trabajadores al Servicio del Poder Ejecutivo (STASPE), la inseguridad y las iniciativas pendientes, para discutir un tema que se va a decidir, en el marco de las competencias legales, en el Congreso de la Unión.


Al respecto, el coordinador parlamentario del PAN, Francisco Morelos Borja, puso un ejemplo muy didáctico, como con peras y manzanas, ante los diputados del PRD que se subían al tema buscando notoriedad. El panista explicó que la exigencia del FAP de no permitir un solo peso de inversión privada en Pemex, equivaldría a dejar sin funcionar la maquinaria de la paraestatal que en algún momento dado se llegara a descomponer, puesto que para conseguir la pieza que faltara habría que encargarla al extranjero, porque en México no las hay, o solicitar el servicio técnico de especialistas que no existen en el país.


La contratación de esos servicios no equivale a privatizar a Pemex, argumentó Francisco Morelos, porque cualquier empresa petrolera del mundo requiere en algún momento determinado de contratar a particulares para realizar algunas de sus tareas, sin necesidad de que esto parezca si quiera un contrato de riesgo.


En este sentido, cabe señalar que Corea del Norte y México son los únicos países del mundo que tienen una constitución que impide la inversión privada en exploración, explotación y en la refinación de hidrocarburos.


Ya en su momento, el presidente izquierdista de Brasil, Lula Da Silva, dijo que Pemex para los mexicanos es como una diosa intocable, lo que es cierto y lamentable, porque históricamente la paraestatal no ha servido para todo lo que ahora pregonan Andrés López y sus seguidores, pues su principal virtud es enriquecer a políticos y familias que hoy cuentan con boyantes fortunas como producto de la explotación de nuestros hidrocarburos.


En tanto, la izquierda mexicana, liderada por un enfermo de poder, insiste en su cerrazón y en su interés por desestabilizar a un país en sus aras de ganar notoriedad.


Como consecuencia de las ocurrencias e imposiciones de Andrés López, su partido, el PRD, padece de una descomposición sin precedentes y hoy carece de una dirigencia nacional legal y de liderazgos institucionales. Así, a pesar de no ser presidente constitucional, ni senador, ni diputado o dirigente nacional de un partido político, el tabasqueño se ha salido con la suya, en el sentido de sobajar a sus correligionarios a lo que dicten sus intereses particulares.

Habrá que ver cuánto más aguantamos los mexicanos de un personaje que solo llama a la división y a la confrontación por mantener los reflectores sobre su figura y no desaparecer simplemente en el mar del olvido. A final de cuentas, en el FAP él es el que ordena, él es el que dicta, él es el que manda. En resumen, y como él mismo dijo, el movimiento es él.

jueves, 17 de abril de 2008

miércoles, 16 de abril de 2008

DE AQUÍ Y DE ALLÁ

Por: Alejandra Ortega Rodríguez

  • AMLO, EL PEZ POR SU BOCA MUERE
Si en todo el país hay alguien cuyas acciones y discursos dependan casi al 100 por ciento de los ratings en los medios de comunicación, del escándalo y de las encuestas de popularidad, su nombre debe ser Andrés López Obrador, el autodenominado “presidente legítimo de México”, quien en muchas ocasiones ha dejado ver su voracidad por ocupar espacios en la televisión, la radio y la prensa escrita, como instrumentos para mantener su ascendencia sobre un fiel grupo de seguidores que creen ciegamente cuanto dice.


Hace apenas unos días, el ex candidato presidencial estuvo en una entrevista de más de 40 minutos en el Canal 2 de Televisa, el de más alto rating en el país, para exponer, desde su muy particular punto de vista, sus impresiones sobre dos temas que en las últimas semanas han acaparado la atención nacional: la elección interna del PRD para renovar su dirigencia nacional y la controvertida propuesta para reformar el sector energético en la República Mexicana.

La entrevista, plagada de contradicciones de parte del entrevistado, dejó ver a un López Obrador fuera de cancha, evasivo, poco sagaz y sin contundencia como en otros tiempos. Esto lo aprovechó muy bien el comunicador, quien pareció estudió profundamente la psicología del político y de esa forma logró calcular de antemano cuáles serían las posibles salidas que buscaría ante las inevitables preguntas incómodas.

Andrés Manuel comenzó exigiendo ocupar espacios televisivos, con el argumento de que tiene derecho de réplica y constantemente es criticado en distintos sitios de información y análisis sin que se acepten sus peticiones para aparecer ante las cámaras a dar su muy personal versión sobre temas de la agenda nacional.

Para cualquier habitante de México medianamente informado, es un hecho más que confirmado que el ex candidato presidencial aparece todos los días en los medios de comunicación, sin importar que una y otra vez repita hasta el cansancio las mismas palabras trilladas de los últimos dos años. Sin embargo, dejó en claro que aún no es suficiente para él, porque en su mente merece una especie de trato preferencial.

El multicitado líder perredista pretendía evadir temas como la elección interna del partido del sol azteca, pero finalmente tuvo que ceder y dejar en evidencia una serie de inconsistencias y sobre todo contradicciones en su discurso de los últimos años.

En su opinión, el proceso interno del PRD no debe ser anulado, puesto que las irregularidades, aunque reconoció que se registraron muchas, no fueron lo suficientemente graves como para ameritar la anulación. Es curioso que las cosas se hayan dado de tal forma que a menos de dos años de la elección presidencial, todos los argumentos esgrimidos para revertir la eventual Victoria de Felipe Calderón se han conjugado en contra de Andrés Manuel.

Por ejemplo, el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) en los comicios federales de 2006 arrojaba una variación de 7 puntos porcentuales entre lo que aparecía en el conteo preliminar y el número de empadronados ante el Instituto Federal Electoral (IFE), lo que a decir del tabasqueño en ese entonces era motivo suficiente para anular la elección.

Hoy, en el proceso interno del partido del sol azteca existe también una diferencia de 7 puntos porcentuales entre el número de militantes que acudieron a las urnas y el número de votos que se registró, lo que en este caso, según él, no es razón como para invalidar la elección y repetirla.

De la misma forma, no aceptó su error al salir públicamente a apoyar a uno de los candidatos a la dirigencia nacional de su partido, Alejandro Encinas, y arguyó que esto lo hizo de forma discreta, sin embargo el cuestionamiento es que un autodenominado “presidente legítimo” no puede expresarse a favor de ningún candidato.

Esto mismo lo reclamó en su momento cuando acusó al ex presidente Fox de meter las manos a favor del entonces candidato a la Presidencia de México Felipe Calderón y los calificó como delitos electorales que afectaban el principio de equidad en el proceso electoral.…Graves inconsistencias.

Pero para colgarse de temas públicos y políticamente más rentables, Andrés Manuel ha encontrado una mina de oro en una imaginaria iniciativa de reforma energética que aún antes de existir ya había sido calificada por el perredismo como una propuesta tendiente a privatizar a Petróleos Mexicanos (PEMEX), mediante una serie de eufemismos que encubrirían las verdaderas y maléficas intenciones de los integrantes del gobierno federal para entregar el patrimonio nacional a la inversión extranjera.

Recientemente, el ex jefe de Gobierno del Distrito Federal vino a Michoacán como parte de las giras que está realizando para organizar a sus seguidores con la intención de impedir la presentación de la iniciativa de reforma energética a toda costa mediante un movimiento de resistencia civil pacífica que aunque podría bloquear carreteras, aeropuertos, bancos, centros comerciales y oficinas públicas, según él no violentaría los derechos del resto de los mexicanos.

Ante decenas de simpatizantes, cuando antes se contaban por decenas de millar, López Obrador dijo en Morelia que si el gobierno federal realmente quiere saber cómo rescatar a PEMEX debería pedir su consejo.

Es simpático que lo haya dicho justo en este momento de la vida nacional, cuando en el Congreso de la Unión se acaba de entregar un diagnóstico general de la situación de la paraestatal y el gobierno federal ha dejado entrever aspectos básicos de la que podría ser su propuesta, mismos que no se contradicen con el clamor general de la población, puesto que se desmiente la supuesta privatización de PEMEX, pero se apuesta por la inversión privada y por el impulso a la modernización de la paraestatal.

Tal vez, y sólo tal vez, la Presidencia de la República no había considerado consultar al ilustre político tabasqueño, por la simple y sencilla razón de que ya tiene en su haber aquél libro publicado por el propio López Obrador hace dos años en el que se propone precisamente evitar la privatización del sector energético, pero sí por apostarle a la “asociación” con capital privado y trabajar en la “modernización y expansión”, del sector energético… Todo lo que critica en sus interminables discursos en contra de la reforma, en un solo párrafo de su libro él los aprueba.

El perredista jura y perjura que esa terminología empleada por el gobierno federal son eufemismos para disfrazar el proceso de privatizar a la paraestatal. Lo curioso es que esos mismos eufemismos fueron empleados, como se mencionó, dos años antes por el mismo tabasqueño.

También es de preocupar la propuesta impulsada por el ex candidato presidencial de que se tomen en cuenta las opiniones de todos los mexicanos para que la reforma energética sea plural y recoja sus inquietudes.

Es un hecho que asuntos tan importantes como este, merecen el análisis y el estudio profundo de los expertos, de quienes entienden de estos temas, pues ponerlo a consideración de todos los mexicanos es igual a preparar el terreno para la anarquía, que tanto conviene al “presidente legítimo”.

Considerando que diputados y senadores son, ya de por sí, nuestros representantes y que sobre ellos recae la obligación de votar por las medidas que mejor convengan al país, es ocioso tomar parecer a los casi 104 millones de mexicanos.

Si no fuera tan preocupante la crispación de Andrés Manuel López Obrador, sería hasta hilarante el hecho de que él mismo se enrede y se contradiga tanto cuando se comparan los contenidos de sus palabras y sus discursos anteriores con los actuales. Por eso es que se dice que el pez por su boca muere.

Correo electrónico: jana.ortegarod@gmail.com

jueves, 20 de marzo de 2008

DE AQUÍ Y DE ALLÁ

Por: Alejandra Ortega Rodríguez.


  • La ejemplar “democracia” del PRD

Se prepararon como nunca y terminaron como siempre, se jactaron de ser el único partido que hace procesos internos abiertos, se vanagloriaron de toda la parafernalia que armaron detrás de la elección de sus nuevos dirigentes y terminaron dando una exhibición de sus carencias de ética y de moral, pero también de su excesiva incongruencia entre el discurso y los hechos.

Así es el PRD. Para no variar, el proceso interno del sol azteca está dando aún más de qué hablar una vez que concluyó su jornada electoral que durante la etapa de proselitismo.

Ninguno de los dos aspirantes más fuertes a la dirigencia nacional, especialmente Jesús Ortega, está conforme con las formas en las que se desarrolló el proceso y, por ende, con el resultado y existen razones de peso como para justificar una eventual anulación de la elección.

Este ejercicio “democrático” resultó ser un fiasco, una burla, una pantomima y un fraude, no sólo para los propios perredistas, sino para todos los mexicanos, en quienes recayó de manera indirecta el costo económico de todo este espectáculo que contó con la participación de actores cuya calidad moral está fuera de toda discusión, tal es el caso de Andrés López, Dolores Padierna, Jesús Bejarano, Marcelo Ebrard, Leonel Cota, Alejandra Barrales, Fernández Noroña y Graco Ramírez, entre muchos más.

Sólo hay que imaginar si así son y se comportan en sus procesos internos, en donde se supone que la lucha debe ser equitativa, fraterna, limpia, ejemplar, democrática, entonces cómo lo harán en las elecciones constitucionales donde los militantes del partido del sol azteca presumen que están compitiendo contra fuerzas políticas diametralmente opuestas a ellos y a los intereses del pueblo.

Esta elección interna del PRD, en la que se renovarían desde dirigencias municipales y estatales hasta la Presidencia del Comité Ejecutivo Nacional, estuvo plagada de vicios y de irregularidades. Prácticas que antaño el perredismo le achacaba exclusivamente al PRI fueron ejecutadas y mejoradas por los operadores políticos de los candidatos a la dirigencia nacional.

A pesar de que Leonel Cota, aún líder nacional del sol azteca, aseguró que los comicios fueron tranquilos y que no había motivo alguno para tan siquiera pensar en la anulación del proceso interno, la jornada electoral del pasado 16 de marzo fue tal vez la más sucia que se ha visto en la historia del Partido de la Revolución Democrática.

Cota Montaño cometió uno de los actos más criticados por los propios perredistas en este proceso interno. Se adelantó a los datos del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) para dar por ganador a Alejandro Encinas, su candidato y candidato también del líder del perredismo radical e intolerante, Andrés Manuel López Obrador, cuando apenas se había contabilizado alrededor del 70 por ciento de los votos.

Los acarreos, el embarazo, el robo y la quema de urnas, además de un padrón primeramente rasurado y posteriormente inflado, hechos de violencia, secuestros de funcionarios electorales, anomalías en la colocación de las casillas y el dispendio de recursos públicos, particularmente del Gobierno del Distrito Federal, destacaron entre las miles de incidencias reportadas por representantes de los aspirantes a los distintos cargos, por los encargados de la organización del proceso, por militantes, por ciudadanos ajenos a la elección y por representantes de los medios de comunicación.

Por mucho menos que eso, hace apenas unos años, se anuló aquella elección que tuvo que ganar en dos ocasiones la hoy gobernadora de Zacatecas, Amalia García, quien ahora está acusada de haber propiciado que fueran inflados los resultados a favor de Jesús Ortega en ese estado.

Como consecuencia de lo anterior, una vez más queda en entredicho la calidad moral de los líderes del sol azteca, sobre todo cuando ahora en su propio proceso interno se ven en la necesidad de exigir el famoso “voto por voto, casilla por casilla”, medida a la que los representantes de Alejandro Encinas, principalemente, se están oponiendo sistemáticamente.
Aunque se supone que la mayor parte del fraude se fraguó por parte del Gobierno del Distrito Federal, y por ende por Marcelo Ebrard y López Obrador para favorecer a Alejandro Encinas, en la capital de la República Dolores Padierna acusa al grupo de Jesús Ortega de haber propiciado la contabilización de casillas inexistentes y la desaparición de otras.


Al mismo tiempo, el esposo de la lideresa perredista, Jesús Bejarano, recordado como “el señor de las ligas”, es acusado de estar involucrado, a través de su grupo, en la quema de paquetería electoral en Durango, así como en el secuestro de algunos de los responsables del conteo en Tamaulipas.

Como resultado de todas las anomalías registradas ya se habla de la posible anulación del proceso en el Distrito Federal, pero también puede ocurrir lo mismo en más de ocho estados, entre ellos Durango, donde se destruyó la elección y fue asaltado el candidato a la dirigencia estatal de la Izquierda Democrática Nacional (IDN) y Veracruz, en donde el 25 por ciento de las casillas no se instaló y se reportaron acarreos, robo de urnas y se anuló la elección en varios municipios por la enorme cantidad de anomalías.

Asimismo, están en riesgo de ser anuladas las elecciones en Campeche, en donde los hechos violentos fueron el común denominador; Tamaulipas, en donde se reportó el embarazo de urnas, al igual que sucedió en Chiapas y en Guerrero, estado en el que se dieron prácticas vergonzosas como la inducción y compra del voto.

Por si eso fuera poco, el caso del Distrito Federal fue registrado en video por algunos reporteros de medios nacionales, quienes captaron hechos como la compara de votos a favor de Encinas, cuyo valor osciló entre los 70 y 120 pesos, así como el fraude realizado en varias casillas donde la tinta indeleble era falsa, pues los votantes se la quitaban con limón y se volvían a formar en la fila.

Con todo esto no resulta raro que en una gran cantidad de casillas hubiera más votos que el número de electores registrados en las secciones.

La lucha interna por el poder del PRD demostró la avidez y la falta de escrúpulos por parte del grupo de López Obrador, quien sabiendo que si queda fuera de la jugada en esta elección pocas posibilidades tendría de mantener el control del partido del sol azteca.

Así, si eventualmente se confirmara el triunfo de Encinas, anunciado “institucionalmente” por Leonel Cota, el “presidente legítimo” de México vería allanado el camino para seguir colocando en el poder a los integrantes de la corriente radical que encabeza, pero también para buscar su “reelección” en el 2012, que como ya se vio es una de las obsesiones del tabasqueño.

Definitivamente el proceso interno del partido del sol azteca rebasó todas las expectativas y todos los pronósticos para una elección perredista, puesto que la descomposición al interior de ese partido está mucho peor de lo que cualquiera se hubiera podido imaginar.

Lo que se ha conocido en los medios de comunicación es sólo una pequeña muestra de todo lo que realmente ocurrió y no extraña que los perredistas hayan salido divididos, sino al contrario, extrañaría que al término de toda esta parafernalia no hubiera fracturas y deserciones.

Muchos de los líderes del PRD, sean de la corriente que sea, han demostrado hasta el hartazgo su falta de ética, de moral y de escrúpulos, pero particularmente de la congruencia con la teoría que identifica a la izquierda como una corriente ideológica que busca la tolerancia y la inclusión, precisamente por su intolerancia y tendencia a la exclusión.

Hoy, a sólo algunos días de que se realizó la elección interna de ese instituto político, vemos a uno de los grupos, el encabezado por Jesús Ortega, exigiendo el famoso “voto por voto y casilla por casilla”, mientras que las huestes de su oponente Alejandro Encinas, que en su momento hicieron popular ese grito, ahora se niegan y buscan entorpecer los intentos por esclarecer muchas de las irregularidades. Otro ejemplo de falta congruencia.

Independientemente de cómo se resuelva este proceso, la legitimidad del próximo dirigente nacional del PRD será muy cuestionada, puesto que además de la falta de confiabilidad del padrón, y las múltiples irregularidades en el mismo, también tendrá que asumir que sólo habría sido electo por una muy pequeña parte de la militancia, ya que la votación ni siquiera alcanzó el 20 por ciento del total del padrón perredista.

miércoles, 27 de febrero de 2008

DE AQUÍ Y DE ALLÁ

Por: Alejandra Ortega Rodríguez


  • La moda de los perfiles bajos

Un secretario de Estado es, por antonomasia, un personaje de la política encargado de la conducción de alguna de las áreas estratégicas de un gobierno; es un político de carrera con una amplia trayectoria que es designado en su puesto por su experiencia y especialización.

Por tanto, el ser distinguido con uno de esos cargos suele ser un honor y una enorme responsabilidad, tanto con la sociedad como con el gobernante en turno. Al menos así solía ser, salvo contadas excepciones, en los gobiernos federales y estatales del país.

Sin embargo, a partir de ahora, el ser designado como secretario de Estado en Michoacán se ha convertido en sinónimo de desprestigio, de incapacidad y de mediocridad. Ahora, el gobernador Leonel Godoy Rangel ha dado a entender que a esos puestos puede acceder cualquier improvisado, aún con el riesgo que eso implica, pues por su inexperiencia no están acostumbrados a la toma de las decisiones que sus respectivos encargos implican.

Aunque después vinieron las explicaciones, días antes de su toma de posesión Leonel Godoy afirmó que su gobierno sería de bajo perfil, lo que en los medios de comunicación se interpretó como la intención del ahora gobernador de tener en los puestos estratégicos de su gobierno a personas que, aunque capaces y de probada experiencia, no asumieran roles protagónicos más allá de lo estrictamente indispensable.

Así, los habitantes de Michoacán asumimos que a las secretarías del gobierno estatal llegarían personas con una amplia trayectoria, con experiencia, con una larga carrera en las diferentes áreas y con el ánimo de darle nuevos bríos a la función pública, sobre todo tomando en cuenta que la anterior administración terminó como empezó, como una estructura inoperante, donde cada funcionario caminaba por su lado y por donde le dictaban sus intereses personales y de grupo.

Vanamente, las y los michoacanos pensamos que esta administración arrancaría con renovado impulso, con un equipo de trabajo profesional, eficaz y eficiente que trabajaría por imprimirle una identidad propia y un sello característico al gobierno de Godoy Rangel.

Hasta el momento no ha sido así, porque el desencanto fue grande entre la ciudadanía cuando conoció al nuevo gabinete estatal. Los más decepcionados, los menos tomados en cuenta, los más inconformes, fueron, como siempre, los militantes de muchos años y un buen número de fundadores del Partido de la Revolución Democrática (PRD).

Personajes de amplia trayectoria, empresarios, políticos, académicos y demás, que se comprometieron en serio con el proyecto para la gubernatura estatal que presentó Leonel Godoy en su campaña del año pasado, esperaban otra cosa. No es un secreto que no todos actuaron de forma desinteresada, de hecho, esos casos fueron los menos.

Es por ello que se indignan al ver nombres como el de la flamante secretaria de Educación en el Estado, Aída Sagrero, la impugnada profesora, con una averiguación previa penal en su contra por una serie de atropellos y vejaciones cometidos en contra de representantes del Comité Ejecutivo Nacional del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) hace algunos años.

También por eso llama la atención el nombramiento de Fidel Calderón Torreblanca, novel político de medianos vuelos, por no decir mediocre, quien llega a la Secretaría de Gobierno por tener el enorme mérito de ser muy allegado al gobernador en turno, mismo caso de la ex diputada perredista de gris trayectoria, Citlalli Fernández González, que es ahora secretaria de Seguridad Pública.

Menciones aparte merecen funcionarios como Humberto Suárez López, quien se mantiene, y de ser tesorero estatal pasa a convertirse en Secretario de Finanzas y Administración, cargo que era pretendido por Eloy Vargas Arreola, quien por su parte fue devuelto a la Secretaría de Desarrollo Económico (Sedeco), de donde salió para ser candidato a la alcaldía de Morelia y ahora regresa a la misma dependencia con una serie de pendientes y compromisos a cuestas.

Asimismo, está el caso del ex gobernador y ex priísta, Genovevo Figueroa Zamudio, quien fue ratificado en la Secretaría de Turismo, donde ha dado buenos resultados, aunque gran parte del mérito es del gobierno federal y en algunos casos de los ayuntamientos.

En resumen, el gabinete estatal, por más explicaciones que se quieran dar, decepcionó a la mayor parte de las y los michoacanos, pues pasó de ser un grupo de trabajo “de bajo perfil”, a ser un equipo de funcionarios de bajo nivel y con un elevado potencial para arrojar resultados que bien pudieran ser calificados como mediocres.

Y como están de moda los bajos perfiles, el Congreso del Estado no es la excepción. La LXX Legislatura local salió como la peor evaluada en la historia de Michoacán, lo que en gran medida se debió a diputados y funcionarios mayoritariamente de mediano a bajo nivel.

La LXXI Legislatura no se quiso quedar atrás, empezando por muchos de los mismos diputados, y de personajes que hasta el momento han tenido una carrera mediocre como Víctor Lenin Sánchez, Carlos Vital Punzo, y algunos más, hoy ocupan algunas de las principales carteras del Congreso local.

Los partidos políticos no se quedan atrás en la moda de los bajos perfiles, mientras el Partido Revolucionario Institucional (PRI) es dirigido a nivel estatal por Mauricio Montoya Manzo, un líder adecuado para el tercer lugar que hoy ocupa ese instituto a nivel estatal, en el PRD la actual dirigencia está en manos de un menospreciado Armando Hurtado Arévalo, y la no menos mediocre Fabiola Alanís Sámano, se perfila para sucederlo.

Y en el PAN no se quedan atrás. Contando con perfiles de buena talla para hacer frente al reto de asumir su posición como segunda fuerza política en el Legislativo local, la mayor parte de los grupos internos se unieron, por una situación coyuntural más que de convencimiento, en torno a la figura de otro bajo perfil, Germán Tena, cuyo mayor mérito es ser hijo de un ex candidato a gobernador y reconocido panista.

No cabe la menor duda, en la política michoacana los bajos perfiles están a la moda. Y los habitantes de este estado deberíamos estar muy, pero muy preocupados.

lunes, 18 de febrero de 2008

DE AQUÍ Y DE ALLÁ

Por: Alejandra Ortega Rodríguez


  • La estrategia faustista para llegar al poder en Michoacán

La carrera para la próxima elección al gobierno del estado ya empezó, por lo menos para Fausto Vallejo Figueroa, el presidente municipal priísta de Morelia. Su estrategia está más que delineada. Pero lo curioso es que le siga funcionando tan bien la venta de espejitos y que después de 25 años de trayectoria paternalista y clientelar, políticos del siglo pasado como ese sigan teniendo aspiraciones serias en esta época de modernidad y de presunta democracia.

Gente como él han aplicado exitosamente aquello de que “vivir fuera del presupuesto es vivir en el error”, aunque presume ser de cuna humilde y abogado de carrera, egresado de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, Fausto Vallejo nunca ha trabajado fuera del gobierno en toda su vida.

Su desempeño es gris, su visión de administrador público es pueblerina. Su mayor mérito como político es ser bonachón y bueno para salirse por la tangente, eso es la política, creen algunos, aquellos que no han salido de Michoacán para enterarse de que hay municipios en zonas áridas del norte del país, que con menos de la mitad de lo que tenemos en la entidad, ya se están acercando cada vez más al primer mundo.

Muchos de los que ahora leen estás líneas aún no nacían, cuando Fausto Vallejo ya era “servidor público”. Quizá algunos, como yo, estábamos en la primaria cuando el señor llegó la primera vez, por rebote, a la Presidencia Municipal de Morelia.

Hoy preside por cuarta vez la alcaldía de la capital del estado y con su basta experiencia nos puede presumir que sabe cómo hacer las cosas, pero para que parezca como que hace sin hacer nada. De ahí que es el mejor ejemplo de la venta de espejitos en pleno siglo XXI.

Acerca de su estrategia política para llegar a la gubernatura del estado, Vallejo Figueroa no la ha cambiado, cuando no le alcanzó para ganar la candidatura ni la senaduría no varió el rumbo, al contrario, redobló sus esfuerzos por regalar despensas, entregar dádivas y adjudicarse gestiones de los gobiernos panistas y perredistas a través de su entonces diputado local y ahora secretario de Desarrollo Social, José Juan Marín González.

Lo que sí aprendió, después de dos descalabros, es que sin el partido a su favor no podría obtener nunca la candidatura. Así, ahora sus esfuerzos se enfocan a apoderarse del PRI, como en su momento lo hizo Jesús Reyna, para poder quitar y poner a su antojo al que desee, no sólo a nivel estatal, sino en los municipios, donde ya se ve su mano, y se verá aún más en casos como el de Yurécuaro.

Ya tiene el Ayuntamiento de Morelia y a Wilfrido Lázaro Medina como coordinador parlamentario del PRI en el Congreso del Estado, cuenta con la Asociación de Municipios Michoacanos, A.C., donde impuso a Armando Medina García, alcalde de Múgica.

En su afán de llegar al poder, Fausto Vallejo no se anda con miramientos, ni le inmutan los nefastos acuerdos a los que puede llegar, así es que hace negociaciones con entes como Antorcha Campesina, que tanto daño le ha hecho a Morelia, y hasta tiene a uno de sus miembros como regidor, Rodolfo Lemus.

Su influencia se extiende ya a varios de los municipios gobernados por el tricolor y la presencia de sus operadores y compradores de votos ya está prevista en Yurécuaro para la próxima elección extraordinaria.

Fausto Vallejo probó el poder en dos ocasiones como alcalde interino de Morelia y ya no lo quiso soltar, como oficial mayor del gobierno de Víctor Manuel Tinoco Rubí se convirtió en un funcionario obsequioso que hacía caravanas con sombrero ajeno, pero que cobraba los favores por el lado político.

En su primera administración completa como presidente municipal, engrosó la nómina municipal hasta gastar el 67 por ciento en sueldos, salarios y honorarios. De obras en Morelia ni hablar, la iluminación de la Catedral y el inicio de la Planta Tratadora de Aguas Residuales justificaron tres años en el ejercicio público, mientras que por otro lado no se daba abasto con la entrega de despensas, que sólo quitan el hambre un momento, pero no dan trabajo ni fomentan el desarrollo.

Esa oportunidad le fue propicia para incorporar a la nómina municipal a un montón de malos reporteros y supuestos periodistas, quienes se convirtieron en sus aliados incondicionales en esa administración, en sus posteriores campañas electorales, y todo parece indicar que también en esta ocoasión.

El priísta, el bonachón, el político que siempre le saca la vuelta a los compromisos serios que deberían asumir los gobernantes con su pueblo entró nuevamente a Morelia haciendo uso de un ostentoso aparato publicitario y con miles de operadores políticos que en la elección se dedicaron al acarreo y que hoy trabajan en el ayuntamiento no para los morelianos, sino para la próxima elección.

Vallejo Figueroa promueve su forma de actuar entre los presidentes municipales del PRI, pues no hay necesidad de trabajar, sino de aparentar que se trabaja. Hoy presume como gestión suya la instalación de una mesa de trabajo para sacar el patio de maniobras del tren, trabajos que comenzaron con Salvador López Orduña y que, él mismo había anunciado, se llevarán 10 años, de los cuales quedan 8.

También se adjudica la próxima construcción de tres pasos a desnivel en Morelia, que fueron gestionados por la anterior administración ante la Secretaría de Comunicaciones y Transportes del gobierno federal; presume la puesta en marcha del Relleno Sanitario, construido por sus antecesores; y, los logros de la Dirección de Tránsito Municipal, logros del año pasado.

Por otro lado, suspendió la construcción de un parador eco-turístico en la antes concurrida zona de Los Filtros Viejos, actualmente nido de delincuentes, drogadictos y violadores, porque un grupo de “ecologistas”, también con visión pueblerina, pretende dejar las cosas como están.

Y su gente, sigue idolatrando la vieja imagen del político priísta, del que no hace obra, pero cómo da de despensas; del que al menor viso de problemas se echa para atrás con las acciones que sí generan desarrollo; del que se sale por la tangente ante cuestionamientos serios. Del que pretende gobernar a Michoacán, comenzando por los municipios, como Yurécuaro.
Dicen que los pueblos tienen el gobierno que se merecen. Habrá que ver qué pasa en la próxima elección extraordinaria.

DE AQUÍ Y DE ALLÁ


Por: Alejandra Ortega Rodríguez

  • LA CAUTELOSA ESTRATEGIA FELIPISTA

Es claro el trabajo político que lleva a cabo el Presidente Felipe Calderón para recuperar el control del Partido Acción Nacional (PAN), cuya dirigencia nacional había estado en manos de políticos identificados con la ultraderecha.

Los últimos acomodos y relevos, tanto en la dirigencia nacional de ese instituto político, así como en el gobierno federal, son señales claras de que el mandatario federal se mantiene firme en cumplir con sus objetivos de recuperar a su partido, tal como lo prometió hace algunos años.

Asimismo, se advierte la operación que lleva a cabo en Michoacán para posicionar algunos cuadros panistas en áreas estratégicas y de primer nivel, a fin de contar con un perfil fuerte para las próximas elecciones constitucionales.

Mientras que por un lado, recupera al PAN con el michoacano Germán Martínez como dirigente nacional, haciéndolo de paso un aspirante a próximas encomiendas a nivel estatal o nacional, por otro lado pone a Juan Camilo Mouriño bajo los reflectores y sin decir más, lo coloca automáticamente como un aspirante natural a la Presidencia de la República para las elecciones del 2012.

En este sentido, el nombramiento de Juan Camilo Mouriño en la Secretaría de Gobernación no es una casualidad, ya que aunque algunos opinen que Francisco Ramírez Acuña salió del cargo por la falta de una efectiva operación política con los otros partidos, la realidad es completamente distinta.

De hecho, entre líneas, se deja ver que el pretexto para la salida del ex gobernador de Jalisco, fue su incapacidad para tomar las medidas preventivas ante los desastres naturales de Tabasco y Chiapas.

Así, algunos han criticado el hecho de que Mouriño es sacado a la palestra con demasiada anticipación, pues el hecho de ponerlo en un área de tanta responsabilidad implica la posibilidad de que su figura se desgaste y que llegue con muy pocas posibilidades a una elección interna en el 2011 ó 2012.

Sin embargo, es previsible que con la cautela y la prudencia que caracterizan a Felipe Calderón, éste haya calculado que es el momento preciso para que Mouriño tome las riendas de la Secretaría de Gobernación, acapare los reflectores y comience a hacer contrapeso a la carta fuerte del Partido Revolucionario Institucional (PRI), que es sin duda Enrique Peña Nieto.

De esta forma, y tomando como ejemplo el caso del propio mandatario federal, no sería extraño que Juan Camilo salga de la secretaría mucho antes de lo previsto por quienes serán sus adversarios políticos.

Así, el deslinde oportuno del gobierno federal le permitirá salir fortalecido y evitar la saturación y el desgaste como la que padeció en su momento el también secretario de gobernación, Santiago Creel.

No cabe duda, de que el flamante secretario de gobierno se convierte en el mejor perfil para hacer frente al enorme poder mediático de Peña Nieto, pues es claro que la próxima contienda presidencial será entre Peña Nieto y otro.

Por otra parte, Felipe Calderón no se ha olvidado, ni de su promesa de recuperar al PAN para los panistas, ni de rodearse de michoacanos que forman parte de su más cercano círculo de colaboradores, como Juan Rafael Elvira Quesada, secretario del Medio Ambiente y Recursos Naturales; Salvador Vega Casillas, secretario de la Función Pública; Rocendo González Patiño, Procurador Agrario; Gladis López Blanco, subprocuradora de Verificación de la Profeco; Cesar Nava Vázquez, secretario particular del Presidente.

Del mismo modo, no es casualidad la llegada de Germán Martínez a la dirigencia nacional del PAN que lo perfila en automático como próximo aspirante al gobierno de Michoacán, con le tiempo necesario para poder terminar su encomienda y trabajar con la militancia de la entidad.

Sin embargo, buena parte del trabajo la dejó lista Salvador López Orduña, pues detrás de su aparente derrota en la carrera por la gubernatura, el ahora titular de la Fonapo, logró obtener la mayor votación que cualquier panista haya tenido en el estado.

La votación para Chavo López se incrementó en un 150 por ciento, lo que lo coloca como el panista con la mayor votación en la historia.

Así, la idea de Felipe Calderón es trabajar cuadros nuevos y darles “juego” en el escenario político, logrando triunfos mediante un trabajo arduo y paulatino para consolidar a su partido.