viernes, 20 de junio de 2008

DE AQUÍ Y DE ALLÁ

    Por Alejandra Ortega

  • SE DIVIDE MAS EL MAGISTERIO MICHOACANO

    Cada vez es más evidente la división existente ya no sólo en el magisterio michoacano, sino en la corriente democrática magisterial en que en otros momentos fue encabezada por Raúl Morón Orozco y Juan Pérez Medina. Sin embargo, los motivos que han originado las diferencias entre sus principales referentes son de lo más mezquinos y ponen al descubierto la falta de legitimidad de este movimiento que tanto daño le ha hecho a Michoacán y, particularmente, al sector educativo en la entidad.

    Aquella disputa que comenzó en abril de 1989, encabezado por Raúl Morón, Juan Pérez, Artemio Ortiz Hurtado, Rogelio Sosa Pulido y Sergio Espinal por un lado y Juan Manuel Macedo, José Luis Chávez Romero, Delfino Paredes y Armando González Carrillo, por otro, ha perdido el rumbo.

    Desde el inicio de aquél movimiento, llamado Movimiento Democrático Magisterial (MDM), han surgido una serie de líderes que paulatinamente se han orientado más a lo político y que se han preocupado más por beneficiar a sus allegados que por defender los derechos de los estudiantes michoacanos, como han argumentado hasta el cansancio.

    A lo largo de los años, el movimiento ha degenerado. Primero los maestros rebeldes al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, dirigido por la eterna Elba Esther Gordillo Morales, lograron la secretaría general de la Sección XVIII, y la mantuvieron en su poder por una década, pero en 2002 se opusieron a participar en un procedimiento electoral que consideraron amañado para hacer llegar al Comité Ejecutivo Seccional a alguien apegado al grupo institucional.

    Ante esa autoexclusión, Juan Manuel Macedo ganó la dirigencia estatal formal del magisterio michoacano prácticamente sin oposición, mientras que los profesores entonces dirigidos por Juan Pérez decidieron crear un comité alterno al que pretendieron vestir de legalidad frente a las autoridades laborales, lo que evidentemente fue rechazado por la Junta Local de Conciliación y Arbitraje.

    La herencia del gobierno de Víctor Manuel Tinoco Rubí para la administración de Lázaro Cárdenas Batel fue un magisterio dividido, que en otras circunstancias habría sido lamentable, pero que siendo analizado de manera práctica, representaba para la parte patronal la facilitación del control en las negociaciones. Sin embargo, para sorpresa de propios y extraños, el entrante mandatario estatal tomó la peor de las opciones, que fue la de reconocer, al menos de manera tácita al Comité Ejecutivo Estatal alterno, que en poco tiempo pasó a manos de Sergio Espinal García.

    Para entonces, Raúl Morón ya había sido dirigente estatal del Partido de la Revolución Democrática (PRD) y era diputado local, mientras que Juan Pérez Medina se convirtió en diputado federal, gracias al respaldo de la Alianza por la Unidad Democrática (AUD), corriente interna perredista que está integrada principalmente por profesores y otros sindicalistas.

    Los dos ex dirigentes magisteriales y nuevos representantes populares ya habían moderado sus formas de accionar. Ya no eran los líderes sindicales que encabezaban marchas y pateaban y quemaban puertas, y por lo tanto, no les cayó muy en gracia el arribo de Sergio Espinal al Comité Ejecutivo Seccional, pues representaba un paso hacia atrás, volver a la forma anterior de hacer las cosas.

    Morón y Pérez se avocaron a sus carreras políticas, mientras que Espinal continuó por el camino de la beligerancia, lo que acentuó aún más las diferencias entre los dos grupos internos del magisterio democrático que ya se avizoraban, pero el panorama empeoró de manera considerable para el sector educativo michoacano una vez que Artemio Ortiz Hurtado, agente de un ala extremadamente radical, arribó a la dirigencia estatal magisterial.

    Si antes las movilizaciones se hacían buscando los pretextos más vanos y argumentando las razones más absurdas, a partir de ese momento las cosas empeoraron. La actitud radical del nuevo dirigente sindical, de una fracción que ni siquiera cuenta con una representación legal, se llevó a la práctica y hoy sus agremiados parecen empeñados en demostrar que pueden seguir cobrando cada vez más, a la vez que acuden cada vez menos a cumplir con su trabajo en las aulas.

    Cabe recordar que el conflicto entra ambos grupos magisteriales inició en 1990, cuando Genovevo Figueroa Zamudio era gobernador del estado y recibe la orden de la Presidencia de la República de encarcelar a todos los líderes visibles que en esos momentos exigían aumento salarial vía las marchas y tomas de calles y avenidas en la capital michoacana.

    Pero al poco tiempo fueron puestos en libertad tras iniciarse una gran marcha que paralizó al sector educativo en la entidad, como presión para que los profesores capturados fuesen puestos en libertad.

    Entonces los maestros iniciaron una serie de negociaciones con el gobierno, presentaron un pliego petitorio, pero ésta vez acompañado por una gran marcha, que desde entonces se convirtió en tradición para el grupo inconforme.

    Actualmente, los problemas se han agudizado pues el propio gobierno ha propiciado un juego perverso entre ambas corrientes magisteriales, al darles voz y voto, tanto a los democráticos como a los institucionales. Sólo así podemos entender la situación que se ha desencadenado en un movimiento de cada vez mayor magnitud, beligerancia y falta de respeto a las instituciones, en el que los profesores, ahora adheridos a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), ahora hasta acusan abiertamente a su antiguo líder, Raúl Morón, de manipular y conspirar contra la corriente democrática magisterial.

    El pasado martes 17 de junio lo anterior quedó de manifiesto, cuando un grupo de maestros democráticos ingresó al Congreso del Estado por segunda semana consecutiva para, entre empujones, consignas y rechiflas, obligar a Morón Orozco, ahora presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso del Estado, a abandonar el Salón de Recepciones, incluso hasta el Palacio Legislativo.

    Los representantes de los medios de comunicación presentes preguntaron al ex dirigente magisterial si esta nueva manifestación le recordaba todas aquellas ocasiones en las que era él quien irrumpía de forma grosera y violenta en distintos edificios públicos, incluso intentando quemar la puerta principal de Palacio de Gobierno durante la administración de Tinoco Rubí.

    En respuesta, Raúl Morón argumentó que cuando él encabezaba las marchas, las puertas de las instituciones estaban cerradas, pero ahora no hay motivo para la violencia, puesto que los grupos inconformes siempre han encontrado las puertas abiertas para atenderlos.

    Hechos como este, que dejan en claro que existe una ruptura entre los diferentes grupos del magisterio, ya se vivían durante la campaña interna del PRD por la candidatura a la gubernatura de Michoacán. En alguna ocasión el entonces precandidato a gobernador realizó una de sus giras proselitistas el municipio de Huetamo, donde se encontró con la novedad de que los profesores democráticos habían tomado algunas carreteras y caminos del municipio, además de que desde temprana hora se encontraban apostados fuera de las instalaciones de diferentes bancos, impidiendo la apertura de las sucursales.

    El hecho causó la molestia de Raúl Morón, quien expresó su disgusto porque consideró que la movilización inhibía en buena medida la participación de la gente en el mitin que tenía previsto en ese municipio de la Tierra Caliente michoacana.

    Por ese motivo, llamó a su gente a averiguar si esto obedecía a una forma de boicot por parte de Artemio Ortiz Hurtado, puesto que el dirigente de la corriente democrática magisterial tenía conocimiento de esta actividad y por ello el también dirigente de la Alianza por la Unidad Democrática (AUD) esperaba que quien era su aliado, al menos en el papel, le hubiera preparado una muy buena recepción.

    Al evento, que estaba previsto como un mitin multitudinario, asistieron tan sólo unas 30 personas, y el ex dirigente magisterial expresó su inconformidad por lo inoportuno de las acciones organizadas por Ortiz Hurtado, cuando expresó: “no debemos distraernos en movilizaciones como esta, porque estamos descuidando lo más importante”, haciendo referencia a su búsqueda de la candidatura del PRD por el gobierno del estado para lograr el fortalecimiento del magisterio y con ello tener mayores oportunidades de exigir posiciones y negociar mejores cosas para ellos.

    La elección interna del partido del sol azteca concluyó, pero Raúl Morón logró para él y para su gente de la AUD una serie de posiciones y beneficios derivados de los resultados electorales obtenidos el 11 de noviembre del 2007. Él mismo se convirtió en diputado local, coordinador del grupo parlamentario del PRD y presidente de la Junta de Coordinación Política del Congreso del Estado, pero también logró la colocación de algunos de sus más allegados en el Legislativo y un buen número de presidentes municipales afines.

    No satisfecho con ello, negoció con el nuevo gobierno estatal, lo que ni Cárdenas Batel se había atrevido a hacer, la titularidad de la Secretaría de Educación en el Estado (SEE). Artemio Ortiz sabía que había tal compromiso, y por eso propuso y pretendió imponer con insistencia a Mirabel Mejía en dicha dependencia, pero ya se había pactado que esa posición serviría para amarrar una alianza con Juan Pérez, que representa a un grupo que tiene diferencias con el de Morón.

    Fue así como, en medio de múltiples inconformidades y manifestaciones que hasta la fecha siguen, Aída Sagrero Hernández se convirtió en la nueva secretaria de Educación en el Estado, mientras que Juan Pérez se convirtió en coordinador de asesores, en otras palabras, el poder detrás del trono.

    Así, los grupos de Morón Orozco y Pérez Medina lograron un acuerdo de coyuntura, lo que sin embargo, hasta el momento les ha valido la cada vez más marcada enemistad de Artemio Ortiz, quien cada vez con mayor cinismo se burla de las autoridades y de las instituciones, tomando las instalaciones de la SEE desde el tercer día de la actual administración estatal y utilizando a los docentes michoacanos como carne de cañón.

    Es así, como recientemente logró, mediante sus clásicas presiones y chantajes, que el gobierno del estado haya firmado una minuta de acuerdos en las que se le otorgan sólo a ese grupo magisterial más de 500 millones de pesos por una serie de conceptos que tradicionalmente nunca se esclarecen en su totalidad.

    Los hechos en los que el presidente de la Junta de Coordinación Política fue prácticamente expulsado de sus oficinas, y del recinto en el que por ley debe despachar, tienen mucho más de fondo de lo que podría parecer. Esta historia no ha terminado, pero con la división cada vez más marcada en la facción más numerosa del magisterio michoacano, el único que gana es el gobierno del estado, que como parte patronal podrá tener mayor margen de maniobra con muchos grupos pequeños que con uno o dos grupos grandes, pues como reza la máxima “divide y vencerás”.

viernes, 13 de junio de 2008

DE AQUÍ Y DE ALLÁ



Por: Alejandra Ortega Rodríguez



  • TRANSFORMA EL PODER AL PAN


Mucho han cambiado las cosas en la vida interna del Partido Acción Nacional (PAN) a raíz de su victoria en el 2000 con Vicente Fox. Lo que era un partido político ocupado en velar por los intereses de todos los mexicanos con argumentos y posiciones muy valientes y llenas de inteligencia y talento, ahora parece que va decayendo de forma por demás preocupante.



Era de imaginarse el cambio sustancial que sufriría el PAN y los panistas a raíz de haber conocido y estado en el poder, de haberse convertido en la principal fuerza política y haber logrado triunfos contundentes, no sólo en el Ejecutivo, sino en gobiernos de entidades importantes, en el Congreso de la Unión, así como diversos ayuntamientos en todo el país.



Existe aún el recuerdo de personajes con una riqueza cultural y política de gran magnitud como Manuel Gómez Morín, Efraín González Luna, Miguel Estrada Iturbide, Rafael Preciado Hernández, quienes sostenían que la transformación hacia un México mejor y democrático debía ser a través del pensamiento, de propiciar una revolución basada en las ideas y no en las armas.



Así, crean un partido que tiene como principios y valores fundamentales el reconocimiento y respeto a la eminente dignidad de la persona humana; el bien común; la solidaridad y la subsidiariedad, todo ello derivado del humanismo político.



Sin embargo, a pesar del papel preponderante y fundamental que representaría Acción Nacional a través de los años, y que muchos de sus esfuerzos electorales fracasaron por el atropello, el fraude y la represión por parte del gobierno, los pocos militantes que se atrevían a incursionar activamente en sus filas, seguían siendo para muchos una pieza importante dentro del juego político de México, el contrapeso que podía llegar a ser muy incómodo al gobierno pero que despertaba la conciencia de muchos mexicanos.



En Michoacán, la situación era muy parecida, un PAN con una estructura pequeña pero bien organizada que tenía entre sus filas a personas distinguidas y de reconocido valor intelectual y probada honestidad, que trabajaban en el fortalecimiento de su estructura y en la difusión de sus ideas.



Al paso del tiempo cambió la forma de trabajar y la interrelación con la sociedad, se observaba un partido un poco más cercano a los ciudadanos, con una mayor apertura hacia la sociedad, más interesados en incrementar el número de sus militantes, aunque aún con muchas reservas, una relación cordial y muy estrecha entre sus miembros, como si fuese casi, casi un club.



Sin embargo, les seguía constando trabajo penetrar en ciertas zonas, sobre todo las marginadas, pues la idea creada de que los panistas son personas de posición económica desahogada, estudiados, perfumados y que andan sólo por las banquetas, pesó mucho por un buen tiempo, y ello lo aprovecharon muy bien partidos como el PRI y PRD que calificaron al PAN como un partido de élite.



La coyuntura que llegó al final del sexenio del ex presidente Zedillo, favoreció al entonces candidato panista Vicente Fox, quien tenía una personalidad fuera de lo común, relajada pero firme, un fenómeno que causó impacto entre los mexicanos y no pasó desapercibido en ningún momento, y aunque había ciudadanos a quienes no les simpatizaba, la realidad es que también muchos hicieron efectivo el famoso “voto útil” y el resultado fue una copiosa votación a favor del blanquiazul.



Pero pronto cambiarían muchas cosas al interior del partido. Algunos panistas michoacanos, que hasta entonces eran desconocidos y que se arriesgaron ese año a salir como candidatos a las diputaciones y alcaldías, vieron coronados sus escasos esfuerzos de campaña en contundentes triunfos, gracias al efecto Fox.



Ello transformó la perspectiva de los panistas, pues ahora se daban cuenta de que a pesar de no contar con un proyecto propio importante y bien estructurado para una campaña, se podía ganar. Sólo era necesario invertir más dinero, promocionar, no tanto sus figuras, sino más bien los símbolos del PAN, privilegiando la mercadotecnia.



Es así como se empiezan a pelear los espacios, se crean grupos de poder al interior. Si antes se decía que el PAN pertenecía a unas cuantas familias, que no era exactamente así, ahora ese partido estaba en manos de grupos encabezados por militantes que se sentían con el derecho de dirigir y definir el rumbo del blanquiazul, y otros más que contaban con el apoyo y respaldo de panistas de nuevo ingreso afiliados con el propósito de fortalecer y hacer efectivos los incipientes liderazgos.



El choque entre los grupos se hizo cada vez más evidente y se radicalizó. De igual forma las negociaciones, acuerdos y colusiones entre unos cuantos para obtener mayores prebendas y espacios empezó a ser parte de la vida interna de ese partido.



Aunque los reglamentos y estatutos dictan que es la Asamblea el órgano máximo del partido, en la que se toman las principales decisiones, lo cierto es que su estructura e integración permiten que sea manipulada por los propios grupos y, por ende, los resultados de los acuerdos que de ella trascienden.



Actualmente, en Michoacán existen dos grandes corrientes al interior del partido: los tradicionales o doctrinarios, entre los que se encuentran el diputado local Francisco Morelos Borja, el delegado federal de SEDESOL Luis Mejía Guzmán, el senador José González Morfín y el diputado federal José Luís Espinosa Piña.



Los llamados neopanistas o pragmáticos, entre los que están el ex diputado local Benigno Quezada Naranjo y el senador Marko Cortés Mendoza, entre otros. Así mismo surge la figura del actual secretario de la Función Pública, Salvador Vega Casillas, quien intenta crear otro grupo más.



La transformación que hemos visto en el PAN en el estado es parte de la descomposición general de ese instituto político, desde el triunfo de Manuel Espino como presidente nacional del blanquiazul, en una elección muy reñida y competida como nunca antes, en donde Carlos Medina Plascencia quedó sólo 21 votos por debajo del ganador.



En esa elección se hizo gala de la operación político electoral que no era práctica común entre los panistas, y que cada vez se utiliza más.



Por primera vez el PAN tenía un Presidente de la República y un Comité Ejecutivo Nacional a modo, que trabajó meticulosamente para abrir espacios en todas las estructuras de gobierno y del partido a militantes y adeptos al grupo en el poder.



Al llegar Felipe Calderón a la Presidencia de la República, la historia se repite. Ésta vez el panismo tradicional intenta recuperar los espacios perdidos, a través del triunfo bien manejado de Germán Martínez al frente del CEN.



Por ello no es difícil entender tantos cambios y reacomodos a partir del arribo de los doctrinarios. Es así como se da una ya esperada remoción de Santiago Creel como coordinador del PAN en el Senado, aunado esto a otras muchas circunstancias.



Cabe recordar que Santiago Creel Miranda compitió en la elección interna para la Presidencia de las República contra Alberto Cárdenas y Felipe Calderón, en una contienda muy intensa y que provocó el desgaste y la confrontación entre los grupos como nunca antes, pues se esperaba que el ex secretario de Gobernación fuera el candidato único, con todo el respaldo de la Presidencia de la República.



En este escenario, es previsible que las pugnas internas dentro del PAN se agudicen, pues lo cierto es que, a pesar de que Felipe Calderón ha logrado colocar gente de su confianza en puestos estratégicos, no tiene aún todo el control del partido.



Ejemplo de esto es Michoacán, en donde a pesar de contar con delegados federales afines, y de que el Comité Estatal está encabezado por el tradicionalista Germán Tena Fernández, casi todas las secretarías y direcciones se encuentran en poder del grupo que lidera Marko Cortés.



Los grupos se reacomodan y empiezan a mover ya sus cartas, para preparar el terreno, mediante acuerdos y alianzas que a veces parecen inverosímiles, pero que sin embargo son parte del mismo juego.



En este sentido, las cosas llevan ya una tendencia al desgaste y a la transformación de un instituto político, que ya poco tiene que ver con sus orígenes.



Sin embargo, aun quedan muchos ciudadanos que aún creen en su filosofía y que ven al PAN como el partido capaz de cambiar al país y revertir el daño que por tantas décadas se le hizo a México.



Menuda tarea y responsabilidad pesa en los dirigentes y en las cabezas de los grupos para recomponer el sentido, recuperar el rumbo y responder a las expectativas que la población les ha puesto en sus manos.

jueves, 5 de junio de 2008

DE AQUÍ Y DE ALLÁ

Por: Alejandra Ortega Rodríguez




  • REFORMA ENERGÉTICA Y EL OPORTUNISMO POLÍTICO



Los debates que se están llevando a cabo en el Senado de la República sobre la reforma energética impulsada por el Ejecutivo Federal han dado muestra a los mexicanos de la forma correcta de confrontar ideas y de contrastar las propuestas de nuestros legisladores y de los expertos en la materia, que son quienes verdaderamente tienen algo que decir y aportar a un asunto que se antoja, de por sí, bastante coyuntural y espinoso.


Los argumentos sólidos de muchos participantes han abonado, sin duda, a enriquecer la propuesta del presidente Felipe Calderón respecto de las políticas de los hidrocarburos, con ello se reduce la posibilidad que se empantane y que se utilice el debate y la discusión entre los representantes populares en las cámaras para obtener beneficios personales y de partidos, como estaba ya ocurriendo.


El tema de la reforma energética ha servido de bandera y como oportunidad para muchos actores políticos que salen a defender una causa que para ellos es muy noble como lo es la supuesta defensa de la soberanía del país y del petróleo. Defensa que, sin embargo, no es más que un simple slogan publicitario para quienes necesitan estar en la palestra y tener sobre sí los reflectores de todos los medios de comunicación, para sentir que hacen y dicen cosas importantes.


Tal es el caso del jefe del gobierno capitalino Marcelo Ebrard, quien ha decidido llevar a cabo en la capital del país una novedosa consulta ciudadana sobre la reforma energética, y tomarle así la palabra a su guía espiritual y de conciencia Andrés López Obrador, quien busca más adeptos y seguidores para sus propósitos a través de sus recorridos por la amplia geografía mexicana, y lo hace a través de la creación de sus Brigadas por la Defensa del Petróleo, que no tienen otro propósito más que intentar fortalecer su estructura que está cada día más debilitada.

Parece entonces inverosímil que a estas alturas, salga el jefe de gobierno capitalino con su asombrosa idea de tomar parecer a todos los ciudadanos del Distrito Federal para que propongan y decidan si están de acuerdo o no con la reforma. Tema que, sin duda alguna, es muy técnico y suficientemente complejo como para que la mayoría de los mexicanos, que no tenemos niveles muy altos de escolaridad, podamos ofrecer y aportar, con nuestros puntos de vista, una visión más clara y certera que la que ya trabajan los expertos.

Sería bueno saber la forma en la que serán presentados los cuestionamientos a los ciudadanos, si las preguntas serán inducidas, como siempre ocurre, o si de verdad se hará un ejercicio serio y responsable; quién elaborará el cuestionario y con base en qué criterios; qué se le consultará a la población; quién calificará los resultados, y sobre todo, quién pagará los altos costos que representa una consulta de éste tipo.

La discusión, el análisis y conclusiones para una reforma de tal envergadura, compete a los legisladores, quienes son además nuestros representantes, pues para ello los elegimos y, además, ya están trabajando en el tema.

No debemos olvidar que los mexicanos ya determinamos, desde las elecciones federales de 2006, quiénes son nuestros representantes de todo el país, para abordar los temas relevantes que a México le interesan. Ese es el objetivo de los congresos, de los parlamentos, debatir los asuntos de interés para sus representados.

Si vamos a hacer costosas consultas de cada tema en el que el gobernante en turno tenga una ocurrencia o una duda, entonces de nada nos va a servir que cada tres años estemos eligiendo a nuevos representantes populares. Ya no tendría objeto contar con un Senado de la República, con una Cámara de Diputados y con un Congreso de la Unión.


Es evidente entonces, que cuando Marcelo no tiene un tema propio fuerte, como abrir pistas de patinaje, hacer playas artificiales, o incluso, salir hacia su oficina en bicicleta acompañado por uno que otro personaje para difundir el cuidado del medio ambiente. Pero que lo que no vemos los espectadores es que alrededor suyo van innumerables reporteros y fotógrafos en coches y motocicletas, contaminado más el ambiente.

El jefe de Gobierno capitalino tiene que hacer o decir algo, que le provoque la atención de los medios de comunicación, aunque sea con temas tan absurdos como la consulta ciudadana, para evitar así que Andrés López le coma el mandado.

En Michoacán el asunto de la reforma energética también ha causado su revuelo. En muchas ocasiones tanto el gobernador Leonel Godoy, como la presidenta estatal del Partido de la Revolución Democrática (PRD), Fabiola Alanís, han exigido al gobierno federal se entreguen los excedentes del petróleo a la entidad para poder realizar la obra social que tanto urge al propio gobernador.

Pero, ¿será que le urge de igual forma a la titular de la Secretaría de Política Social del gobierno del estado, Selene Vázquez Alatorre? Quien no ha informado, a casi 6 meses de este año sobre la aplicación de los programas sociales y sus reglas de operación, a pesar de que fue un compromiso que hizo hace más de dos meses con el Congreso del Estado.

Por el contrario, la funcionaria está más atenta y preocupada por lograr más posiciones dentro del comité estatal de su partido y por reventar asambleas que no le convienen, que por trabajar de forma puntual y eficiente a favor de las clases más desprotegidas en Michoacán, como supuestamente es el interés genuino y único de ese partido político.

Sin embargo, es importante no perder de vista que aunque aparentemente los recursos de los excedentes petroleros se incrementen este año por los altos costos que ha alcanzado el crudo, la realidad es otra y ya especialistas y analistas han coincidido en afirmar que actualmente no hay excedentes.

Es fácil hacer cuentas alegres y jugar con los números de forma tal que los resultados parezcan muy alentadores y que algunos políticos generen expectativas muy positivas para la población.

A pesar de los ingresos por la venta del petróleo, no hay que olvidar la política de hidrocarburos que actualmente nos rige y que la hace funesta para todos los mexicanos, pues de los ingresos que se obtienen de la explotación y venta, un importante porcentaje se destina a los subsidios de gas licuado de petróleo (gas LP), del diesel y de la gasolina, que suman más de 5 mil millones de pesos.

Debemos tener presente que los precios del petróleo a nivel mundial se han elevado y que, con el objetivo de que no afecten nuestros bolsillos los elevados costos de la gasolina que importamos en buena medida de España y La India, el gobierno federal aplica precisamente esos millonarios subsidios que surgen precisamente de los esperados excedentes petroleros. Ello, aunado a la disminución del volumen del crudo que se exporta, da como resultado que los excedentes sean insuficientes para repartir entre los estados.


Esto, derivado de que aunque México un importante exportador de petróleo, paradójicamente no cuenta con los elementos indispensables para producir sus propias gasolinas y gas LP, teniendo que comprarlos a costos altísimos.


Es también importante que se hable claro a la población sobre las verdades que encierran los muy mencionados “contratos de riesgo”, que en la realidad son contratos incentivados que pretenden otorgar a PEMEX una mayor flexibilidad en sus operaciones diarias. Estos contratos serían acotados y acondicionados para este propósito de incentivar y fortalecer a la paraestatal.
Cabe recordar que actualmente es necesaria la exploración de nuevos pozos en aguas profundas, y que en México no existen las plataformas para ello, ni tampoco se tiene la tecnología y el conocimiento para su explotación.


Por ello, es necesario dejar las reglas muy claras para poder contratar esa tecnología que tienen otros países, de forma tal que no implique para el país un riesgo mayor y que en cambio, signifique el inicio de mayores beneficios para todos nosotros y las siguientes generaciones.

A lo largo del debate por la reforma energética, que comenzó mucho antes de que la iniciativa fuera siquiera elaborada, los detractores han cambiado sus argumentos frecuentemente. Es evidente cómo ahora no hablan ya tanto de la supuesta privatización, sino que enfocan sus baterías a temas como el régimen fiscal y aplicar los excedentes petroleros a la reinversión para la modernización de PEMEX.

Lo que no han explicado es de cuál de los rubros del presupuesto federal se tendrían que retirar esas partidas, si de los estados, del campo, del desarrollo social o de la seguridad pública, pues el dinero que se requiere para la construcción de una sola de las dos refinerías que se requieren equivale a dejar sin presupuesto por todo un año a la Secretaría de la Defensa Nacional y a la Secretaría de Seguridad Pública.


jueves, 22 de mayo de 2008

DE AQUÍ Y DE ALLÁ

Por: Alejandra Ortega Rodríguez

  • La educación en manos de mercenarios



    La educación pública en el país, pero particularmente en estados como Oaxaca y Michoacán, cae irremediablemente al vacío y no parece haber algo o alguien que sea capaz de detenerla en su acelerado descenso.

    Hoy por hoy, en pleno mes del maestro, cuando los mexicanos deberíamos estar recordándolos y reconociéndolos como parte fundamental en la tarea mas importante para el país que es la de educar a los niños y jóvenes, los profesores aprovecharon para tomarse un largo puente, aunque muy forzado de casi una semana sin clases para festejarse ellos mismos, como si su ardua tarea en las aulas les haya dado ese derecho.

    En otros tiempos, el día del maestro se celebraba en los salones de clases, los propios alumnos preparaban el festejo y llevaba cada uno un obsequio para agradecer el esfuerzo y la noble tarea de sus profesores. Cuentan los más adultos, que los 15 de mayo los maestros tenían que ser recogidos por familiares en sus vehículos, pues la enorme cantidad de obsequios que recibían les hacía imposible caminar o ir solos a sus casas.

    Ahora, la diferencia es abismal, parece que los profesores sólo buscan cualquier motivo, por ridículo que parezca, para ausentarse de las aulas, sin importarles el atraso que puedan sufrir sus alumnos en el seguimiento del programa escolar.

    Más allá de lo que digan en sus constantes marchas y manifestaciones contra el que ellos llaman gobierno neoliberal, los profesores mexicanos se han convertido, paradójicamente, en los más constantes, los más frecuentes, los más perseverantes, los más exitosos promotores de la educación privada y de la desaparición de la educación pública en nuestro país, estos docentes que son pagados por todos los mexicanos, a través de los gobiernos federal y estatal.

    Es así como nuestros profesores mexicanos están creando todo una generación de niños y jóvenes ignorantes, desorientados y que serán profesionistas incompetentes con la flojera y el desorden como ejemplo de trabajo.

    El futuro de esta generación es previsible, serán quienes trabajen para los grandes capitales nacionales y extranjeros y sean explotados en sus maquiladoras con sueldos miserables.

    Qué curioso, porque los discursos de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) hablan de mejorar la educación, de oponerse al sistema capitalista y muchas otras cosas que en la práctica son simple y llanamente letra muerta.

    Pero eso sí, nuestro flamante magisterio democrático tiene una enorme conciencia social y una considerable solidaridad global. Les han metido a muchos profesores en la cabeza que están en el magisterio no para educar a las niñas y los niños mexicanos, sino para algo mucho más importante, para arreglar los problemas del mundo a su parecer y conveniencia.

    Como ejemplo, en pasados días resurgió en Oaxaca el conflicto magisterial encabezado por la Asamblea Popular de Pueblos de Oaxaca (APPO), quienes prácticamente ha paralizado de nueva cuenta a la educación pública en ese estado y decretaron un paro masivo regional de 21 días, que afectó a más de 13 mil 500 planteles educativos y a más de un millón de alumnos, todo ello orquestado por el recién liberado líder y delincuente Flavio Sosa.

    En Michoacán la situación no es muy diferente, el pasado 15 de mayo, precisamente durante la conmemoración del Día del Maestro, Artemio Ortiz Hurtado, uno de los personajes más nefastos que dirige al magisterio en la entidad, decretó un paro nacional indefinido para manifestarse en contra de la iniciativa de reforma energética del gobierno federal, contra el alza a los precios de la canasta básica, contra las políticas del gobierno neoliberal, y hasta contra la intervención del gobierno colombiano en Ecuador.

    Con líderes como este, en la entidad vamos a pasos acelerados hacia una situación muy similar a la de Oaxaca. Y a todo esto, se suma la posición ambigua y timorata del gobierno del estado, cuya titular de la Secretaría de Educación en el Estado (SEE), Aída Sagrero, no ha podido, a casi 100 días de iniciada la administración estatal, siquiera despachar más de tres días en sus oficinas.

    El hecho de que ella haya sido por muchos años miembro del Comité Ejecutivo Seccional de la CNTE en Michoacán, no le ha bastado para evitar que sus propios compañeros de sindicato le mantengan tomadas sus oficinas, con la exigencia de que ponga su renuncia sobre la mesa.

    A todas luces, al gobierno estatal le conviene mantener al magisterio dividido, y ya no sólo entre democráticos e institucionales, porque ambos grandes grupos ya tienen en su interior también fracturas que podrían terminar por dividirlos aún más.

    Pero alguien debería jalarles las riendas a los profesores faltistas, para que recuperen la cordura.Al menos inicialmente, el llamado de Artemio Ortiz no tuvo el eco que se esperaba.

    En los primeros días, sólo el 30 por ciento de los planteles educativos en Michoacán, paró labores como lo indicó el líder de la corriente democrática. Pero en el colmo del cinismo, el dirigente magisterial insiste en su llamado y confía en que paulatinamente se irán sumando más escuelas hasta prácticamente paralizar el sector educativo en la entidad y además, como una burla hacia los padres de familia michoacanos, afirma que las niñas y los niños no se verán afectados por el paro indefinido, porque de todos modos las clases ya habían terminado.

    De acuerdo con el calendario escolar aprobado para este año, las vacaciones de verano comenzarían hasta finales de junio o principios de julio. Por lo que no se explica lo absurdo y lo desafortunado de las declaraciones de Ortiz Hurtado.

    Y por si todo lo anterior no fuera suficiente, la educación pública en México debe enfrentar problemas también de otras índoles, como el hecho de que la titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Josefina Vázquez Mota, y la lideresa virtual del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Elba Esther Gordillo Morales, tengan conflictos de intereses y problemas hasta personales que no les permiten avanzar en proyectos que realmente beneficien a la niñez y a la juventud mexicanas.

    Sombrío panorama para la educación, tanto en México y Michoacán. Menos mal que tarde o temprano las nuevas generaciones de mexicanos desempleados, desarraigados, mal pagados, delincuentes y encarcelados, sabrán que sus sacrificios contribuyeron a las muy nobles causas de una corriente de maestros revolucionarios.

jueves, 15 de mayo de 2008

DE AQUÍ Y DE ALLÁ

Por: Alejandra Ortega Rodríguez

  • Las cadenas de ilegalidad del PRD y Michoacán como ejemplo


A pesar de que Armando Hurtado ex dirigente estatal del Partido de la Revolución Democrática (PRD) puso a Michoacán como ejemplo de cómo se deben consensar y resolver los problemas de forma democrática y madura para lograr un relevo en la dirigencia que no desgaste al partido, lo cierto es que durante el VII Consejo Estatal, celebrado el fin de semana en la capital michoacana, y en donde se tomaría protesta a la nueva presidenta Fabiola Alanís Sámano y al secretario Ignacio Ocampo Barueta, se observaron varias irregularidades que echaron por tierra el afán de hacer ver al PRD michoacano como el modelo a seguir en todo el país.


En su discurso, Armando Hurtado también reconoció que el PRD está en “estado de shock” y que en esas condiciones será muy difícil enfrentar la discusión de la reforma energética que dio inicio este 13 de mayo. Añadió que “menos aún defender una postura, cuando ni siquiera podemos ponernos de acuerdo internamente para elegir un dirigente que aglutine a todas las expresiones de nuestro partido”.


Por una parte, a pesar de que en el Consejo Estatal se decretó que existía el quórum legal para que se llevara a cabo el Consejo Extraordinario, lo cierto es que estuvieron presentes sólo 117 consejeros. Cabe recordar que el consejo de ese instituto político se compone por un total de 275 perredistas distinguidos.


En este sentido, mediante una sencilla operación aritmética se comprueba que no había mayoría, es decir el 50 por ciento mas uno del total de los consejeros necesarios para decretar al consejo como legal.


Por tanto, la toma de protesta de la flamante dirigencia perredista fue, a todas luces, ilegítima.


Además, quedó clara la división de opiniones entre importantes actores políticos y cabezas de grupo como la Alianza por la Unidad Democrática (AUD) de Raúl Morón y los consejeros de Selene Vázquez y Uriel López Paredes, además del diputado local Enrique Bautista Villegas, quienes brillaron por su ausencia dejando en evidencia su inconformidad ante la forma en la que se llevaron a cabo los acuerdos políticos para lograr una “candidatura de unidad” en la persona de Alanís Sámano.


Faltaron también muchos presidentes municipales, presidentes de los comités, diputados y senadores, que por antonomasia son consejeros estatales.


Personalidades que, a pesar de que se había confirmado su asistencia, no estuvieron presentes como Lázaro Cárdenas Batel y Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano y el mismísimo Andrés López Obrador, que sin duda habrían dado mayor peso al acto.


El evento, que se retrasó más de dos horas en espera de que aparecieran más consejeros, dio inicio con una mesa de registro llena con los gafetes de consejeros que no llegaron y que de inmediato hizo suponer la falta del quórum que habría.


Además, algunos militantes se quejaron de que a un buen número de asistentes al evento sólo les interesó estar cerca del gobernador Leonel Godoy Rangel para hablar con él, tomarse la foto y hacerle alguna petición personal, en lugar de apoyar a Fabiola.


Otro factor que contribuye a sospechar que el nuevo comité estatal perredista es ilegal, es sin duda la situación que vive el propio Comité Ejecutivo Nacional (CEN) y que acéfalo, es imposible que pueda avalar cualquier proceso estatal.


Por ello, las críticas de varios prominentes militantes acerca de la premura con que Alanís Sámano asumió la dirigencia cuando las condiciones legales y políticas no eran las idóneas, ya que en los estatutos queda estipulado que el CEN debe tomar protesta a los nuevos integrantes de los comités estatales.


De igual forma, el actual consejo estatal debía terminar sus funciones hace 3 semanas y ser relevado por otro nuevo con el aval del comité en Michoacán, sin embargo, ¿qué tan legal podría resultar una elección impulsada por un comité que parece ilegal?


Ante estas situaciones, ya hay quien impugnará formalmente a la nueva dirigencia estatal. Tal es el caso del diputado local Raúl Morón Orozco, quien a pesar de que en un principio negó que su inasistencia al evento del fin de semana llevara ese mensaje, ahora aparece en un medio de comunicación asegurando que la realización del Consejo Político Estatal fue irregular y que procederán a buscar “reventar” la toma de posesión de Alanís Sámano y Ocampo Barrueta.


Se espera pues que en los próximos días se sumen más protestas, en este sentido, de más militantes inconformes. Algunos con las intenciones de que se corrijan las anomalías, y otros más buscando obtener posiciones y prebendas en el propio comité estatal, utilizando para ello la amenaza y el chantaje, para después, como es común verlo, quedarse tranquilos y muy conformes con su presidenta y su secretario “de unidad”.



viernes, 9 de mayo de 2008

DE AQUÍ Y DE ALLÁ

Por: Alejandra Ortega Rodríguez


  • La calma relativa del proceso electoral en Yurécuaro



A pesar de que se pronosticaba una jornada electoral difícil en Yurécuaro, donde prevalecerían los conflictos entre las diferentes fuerzas políticas que se disputaban la presidencia municipal, así como de la inminente operación de los mapaches y cazamapaches, la realidad fue otra.


Los habitantes de este municipio dieron muestras de civilidad y madurez ante un proceso electoral extraordinario que dejó desgastado el discurso de todos los aspirantes, así como a una población hastiada de una campaña que parecía interminable.


Sin embargo, es de destacar que quien en realidad triunfó en esta elección fue sin duda el abstencionismo, pues a pesar de que ya se esperaba una disminución importante en la afluencia de electores a las urnas, sigue siendo un factor contra el cual se lucha en todas las elecciones y que deriva también en la falta de legitimación de los ganadores.

Y aunque la población estuvo a la altura en los comicios, lo cierto es que quienes enrarecieron de cierta forma el ambiente fueron los que llegaron de fuera. Cada partido trajo consigo “expertos” en las artes de hacer ganar a su candidato, y así fuimos testigos de la presencia de diputados como Jesús Reyna, José Trinidad Martínez Pasalagua, David Huirache Bejar, Wilfrido Lázaro Medina, José Eduardo Villaseñor Meza, María Guadalupe Calderón Medina y Alfredo Anaya Gudiño, además de miembros del comité estatal, encabezados por su dirigente Mauricio Montoya Manzo, todos ellos del Partido Revolucionario Institucional (PRI).

La visita de estas personalidades imprimió un elemento más a esta elección extraordinaria, y este fue la rivalidad entre los partidos por ver quién aglutinaba a más y mejores figuras venidas de la capital michoacana o del país.

Incluso, el candidato del Partido del Trabajo, Rafael Ramírez López estuvo cobijado por su presidente estatal, Reginaldo Sandoval Flores. A Ignacio Murillo Martínez del Partido de la Revolución Democrática (PRD), lo acompañó su dirigente Armando Hurtado Arévalo, así como el diputado Iván Madero, la virtual presidenta estatal del partido del sol azteca, Fabiola Alanís Sámano, y algunos miembros del Comité Estatal como Osvaldo Ruiz, secretario de organización.

Luis Manuel Campos González, candidato del Partido Acción Nacional (PAN), sin embargo, y a pesar de que resultó segundo lugar del proceso electoral ordinario, contó únicamente con la presencia de su nuevo dirigente en Michoacán Germán Tena Fernández y del ex diputado local Antonio Plaza Urbina, quien además fue designado como su coordinador de campaña.

En este sentido, quedó claro el apoyo y la importancia que las estructuras partidistas estatales y nacionales dieron a sus respectivos candidatos, lo que se tradujo en posibilidades de éxito.

Fue evidente entonces, un PRI ávido de triunfo al enviar a toda su caballería pesada, al menos, por parte del grupo interno que encabeza el ex candidato a la gubernatura, Jesús Reyna, que demostró un respaldo total a la campaña de Jaime Pérez, y por otra parte, un PAN desorganizado, sin estrategia y desprovisto del acercamiento de figuras importantes que cobijaran a su candidato, pese a los esfuerzos del propio Luis Manuel por hacerse de más votos y de realizar una campaña intensa y de mucho contacto con la gente para cuando menos, no descender al tercer sitio como ocurrió en la extraordinaria.

De igual forma, el PT buscó obtener más votos con una estrategia ambiciosa de su líder Sandoval que puso varias veces en jaque a las demás fuerzas políticas y logró uno de sus objetivos: inhibir la votación en las mesas receptoras, mediante un grupo de personas que vestían camiseta blanca y leyenda en rojo que decía “cazapamaches”, donde consideró no obtener muchos sufragios y cuidar las casillas en donde presumían una votación favorable a ellos.

Con esto, el candidato petista, Rafael Ramírez, obtuvo 922 votos y el empeño de ese partido por figurar y hacer ruido en la elección quedó de manifiesto y así resultó que todos se pusieron a cazar a sus “cazamapaches”.

Fue también notorio su interés por realizar una serie de acciones que en un descuido hasta le permitirían promover la nulidad de la elección, como el cambio sorpresivo que hizo de sus representantes de casilla unas horas antes de empezar la jornada electoral. Así al no contar con los nombramientos de sus nuevos funcionarios, el PT podría invocar la anulación de comicios de acuerdo con lo que prevén las leyes electorales.

Asimismo, las actitudes de los representantes de los partidos en la sesión permanente del consejo municipal del Instituto Electoral de Michoacán (IEM) durante todo el día, fueron muy sintomáticas de lo que ocurría afuera.


Mientras los representantes del PRI, del PRD y del PT, manifestaban su preocupación ante cualquier situación que pudiera entorpecer el desarrollo del proceso electoral, independientemente de que los señalamientos fueran fundados o no, el representante del PAN acudió únicamente en calidad de testigo, pues acusaciones y señalamientos iban y venían y el funcionario no emitía mensaje alguno.

Incluso, en las semanas previas ya eran claras las posiciones de los partidos respecto de la elección extraordinaria de Yurécuaro. Reginaldo Sandoval lanzaba acusaciones serias contra el candidato del PRI, mientras que el PRD hacía algunos señalamientos, aunque más tímidos, contra el mismo candidato priísta.

En contraparte, el dirigente estatal del PAN, Germán Tena, decía desde varios días antes y el mismo día de la elección, que las irregularidades eran mínimas y consideraba que no había elementos o motivos suficientes para impugnar. Por el contrario, el diputado federal, Ramón Ceja, en una entrevista en la ciudad de Morelia, aseguraba que se iba a defender con todo e impugnar algunas anomalías que se habían presentado durante el proceso que concluyó, sin embargo, nada pasó, y ni el diputado estuvo presente para acompañar a su candidato.

El presidente del CDE del PRI, Mauricio Montoya, defendía a su candidato y decía que las acusaciones de los otros partidos políticos correspondían únicamente al hecho de que sabían que no tenían posibilidades de ganar.

De esta forma, el proceso que transcurrió en relativa calma, dejó ver situaciones un tanto sospechosas ente algunos de los actores políticos. Por ejemplo, a pesar de que Reginaldo Sandoval reclamó fuertemente a Mario Bautista Ramírez, director de Seguridad Pública del Estado, por no actuar con firmeza, ni garantizar el orden ante algunos hechos, que según el dirigente petista, se dieron en ciertas colonias y casillas del municipio.

Todo ello, dio mayor fuerza a los rumores que ya circulaban desde hacia varias semanas entre la población sobre la supuesta alianza estratégica que hicieron los candidatos y sus dirigentes de los partidos PRI y PRD para ir juntos en la elección, el objetivo sería que el PRD apoyase al candidato priísta y para ello el partido del sol azteca elegiría a un candidato y planilla débiles que no supusieran riesgo alguno para el PRI y que además le restara votos al PAN, ya que obviamente, los perredistas que no votaran por su candidato, lo harían de forma natural por el PRI.

Esta supuesta estrategia, que habría orquestado un prominente perredista, le daría, en todo caso, margen de tiempo para reacomodar el comité municipal con gente de su confianza y le pudiera a portar más apoyo y beneficios en la próxima elección federal, en donde él podría ser el candidato a la diputación.

En todo caso, el perdedor de esta contienda fue sin duda el panista Luis Manuel Campos, quien cayó al tercer lugar, luego de haber logrado colocar al PAN como la segunda fuerza política en Yurécuaro.

Se esperaba que las estrategias del nuevo comité estatal del blanquiazul resultaran mucho más favorecedoras y contundentes, la expectativa que había logrado sembrar la nueva dirigencia estatal se empañó con la falta de conducción y operación para la campaña y para su candidato.

miércoles, 30 de abril de 2008

DE AQUÍ Y DE ALLÁ


Por: Alejandra Ortega Rodríguez

  • La política social y el inconsciente colectivo


Es verdad que la política mexicana requiere de madurez, de liderazgos verdaderos que den conducción, rumbo y certidumbre al país para lograr verdaderas reformas estructurales que no se topen con los muros de la sinrazón y del encono sin sentido. Es necesario un crecimiento que permita el diálogo y el debate de altura, con objetivos y visión claros para lograr consensos importantes y tan necesarios que se han ido postergando por la falta de oficio y divisionismo a ultranza de todas las fuerzas políticas.

Mientras tanto, el país y nuestro estado sufren del deterioro de las instituciones y de la falta de dirección, que hacen casi imposible el éxito de programas, proyectos y estrategias que contribuyan al mejoramiento en todos los órdenes.

Es el caso de la presentación de la estrategia impulsada esta semana por el gobierno federal “Vivir Mejor”, encaminada a disminuir el número de familias pobres en el país en un mediano plazo, el Presidente de México, Felipe Calderón se enfrenta nuevamente a la fustigación y críticas de políticos priístas y perredistas que califican a la nueva medida como populista, demagógica y electorera.

Entre ellos el actual presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado de la República, Manlio Fabio Beltrones, quien acusó al gobierno federal de instrumentar ese eje de acción con fines electorales y salir favorecidos en los comicios del próximo año. Otro político que no tardó en reaccionar fue el mandatario capitalino Marcelo Ebrard, quien paradójicamente minutos antes de acusar al gobierno calderonista de populista, él se encontraba repartiendo despensas y bonos a habitantes del Distrito Federal.

Resulta entonces muy paradójico ver cómo ahora los representantes del PRI, así como de quienes alguna vez fueron parte de sus filas, ahora se asombran e indignan ante acciones de las que aun no se conocen resultados y de las que sin una previa consulta, ni un análisis serio se pueden medir sus alcances y beneficios. Eso es lo de menos, de cualquier forma se critica y desacredita.

Empero, no debemos olvidar que los padres de esas prácticas son ahora quienes fustigan y reclaman. Por muchos años el Partido Revolucionario Institucional (PRI) sentó las bases de su poder y de su permanencia en acciones encaminadas en la cooptación del voto, en la compra, en la dádiva, en el fraude, en el corporativismo aciago.

Y hablar ahora del compromiso social de los gobiernos es sinónimo de chantaje, de compra de conciencias y voluntades. En nuestro país la dádiva y el asistencialismo han permeado de forma tal a lo largo de los años, que la cultura del mexicano se ha convertido en convenienciera, paternalista, lo que ha permitido que exista una relación de conveniencias más que de convencimiento entre el gobierno y los ciudadanos.

Así por ejemplo, a pesar de que el Presidente Felipe Calderón instruyó hace unos días a la titular de la Secretaría de Educación Pública, Josefina Vázquez Mota, para “ponerse las pilas” y presentar un proyecto viable para mejorar la educación básica en todo el país, así como la reactivación de las telesecundarias que están en su mayoría abandonadas, es necesario puntualizar que en el caso de Michoacán no se puede poner en marcha un plan tal sin que se hayan resuelto antes otros problemas en el sector educativo.

Para nadie es ajeno el problema que enfrentamos los michoacanos, con un magisterio polarizado y tan politizado, que una medida como la que pretende el gobierno federal, seguramente no encontrará un cause que lo lleve a buen fin.

Pues para las dos corrientes que integran el magisterio michoacano lo más importante es ser reconocido como el legítimo y obtener así los mayores beneficios y prerrogativas del gobierno estatal. A muchos profesores no les interesa la calidad de las clases que imparte, si es que los niños y jóvenes tienen suerte en ello, les interesa más la búsqueda de posiciones políticas para hacerse de más poder.

Salir a las calles a gritar consignas, pintar paredes y pegar propaganda, es sin duda el mérito ahora, en lugar de estar en las aulas para impartir debidamente sus clases, con el compromiso tácito, que todos los dedicados a la enseñanza hacen, de ofrecer un servicio tan importante a la niñez y juventud del país para educar y formar en los valores y cultura de la civilidad.

Ante estos hechos, poco se puede esperar que se logre un verdadero avance con un proyecto legítimo para mejorar esta sensible área, si antes no se han logrado dirimir y resolver problemas que se hacen añejos y que ponen en riesgo día a día el futuro profesional y personal de las generaciones que nos suceden.

No debemos cerrar los ojos a la realidad que enfrentamos: una sociedad dividida, políticos corruptos de todos los partidos que buscan el beneficio personal y hacen uso de los recursos públicos para lograr mayores dividendos y capital político para seguir anclados al poder.
Será entonces muy difícil que algún gobierno, sea cual sea su color, visionario y con compromisos auténticos de lograr mejoras sustanciales en el nivel de vida de sus gobernados, salga bien librado de las críticas y las acusaciones, no sólo de las otras fuerzas políticas, sino de los propios ciudadanos, pues se tiene ya en el inconsciente colectivo que los apoyos y programas asistenciales siempre van encaminados a un beneficio político personal.

sábado, 26 de abril de 2008

DE AQUI Y DE ALLA


Por: Alejandra Ortega Rodríguez

  • "El movimiento soy yo"


Desenmascaran el excesivo protagonismo de Andrés López

En todo el tiempo que han durado las manifestaciones contra la supuesta privatización de Petróleos Mexicanos (Pemex), nada había arrojado tanta luz sobre lo que hay detrás del Frente Amplio Progresista (FAP) como la discusión que sostuvieron los coordinadores nacionales de dicho movimiento, y el dirigente nacional del Partido del Trabajo (PT), Alberto Anaya, con su presidente legítimo, Andrés López, quien molesto por la firma del anteproyecto para comenzar el debate energético espetó que él es el movimiento.

Así que, después de dos semanas de mantener tomadas las tribunas de las cámaras de Diputados y de Senadores, para tratar de impedir el trabajo del Congreso de la Unión, se confirmó que no es el debate por la reforma energética lo que realmente le interesa al tabasqueño líder de los grupos más radicales de la izquierda mexicana. No, lo que en realidad le importa es mantenerse como protagonista de la vida política nacional.


El auto ungido presidente legítimo de México sostuvo la noche del pasado miércoles una reunión con los coordinadores parlamentarios del FAP, Javier González Garza (PRD), Dante Delgado (Convergencia), Alejandro Chanona (Convergencia), Ricardo Cantú (PT) y, por supuesto, el senador perredista, Carlos Navarrete, así como el dirigente nacional del PT, Alberto Anaya.

Durante ese encuentro, cuya grabación se pudo conocer a través de diversos medios de comunicación, Andrés López manifestó su molestia por la firma del anteproyecto para el debate por parte de uno de los integrantes de la presidencia colegiada de su partido, ante la debacle que se vive en el interior del partido del sol azteca, y dejó ver que nadie de los presentes ni las dirigencias nacionales de ninguno de las fuerzas políticas que lo acompañan en su cruzada por la defensa del petróleo es más importante que él.


En ese momento, Carlos Navarrete se atrevió a preguntar: Para que nos quede bien claro Andrés Manuel, ¿el movimiento eres tú?


-¡Sí, soy yo! –respondió ante el silencio de todos los presentes el ex candidato a la Presidencia de la República, quien de esa forma hecho para atrás el proyecto de acuerdo que ya se empezaba a gestar para hacer un debate sobre la iniciativa de reforma energética presentada por el presidente Felipe Calderón y dejo ver que las negociaciones y la confrontación de ideas no son lo que realmente le interesa, sino mantenerse vigente en los medios y en la mente de los mexicanos con temas como este y el del secretario de Gobierno, Camilo Mouriño.


La verdadera intención de Andrés López, explicó en su momento el dirigente nacional del PAN, es mantenerse confrontado y tratar de impedir el trabajo del presidente de la República. Lo cierto es que las estrategias de golpeteo del ex jefe de Gobierno del Distrito Federal no solo afectan al gobierno federal, dañan hasta a su propio partido, que por su culpa se está fracturando, y entorpecen la vida cotidiana de la gran mayoría de los mexicanos.


Por el momento, las tribunas del Congreso de la Unión han quedado libres, luego de que se logró el acuerdo para debatir la iniciativa por 72 días, pero derivado de la presión del presidente legítimo, el FAP ha condicionado la suspensión de las movilizaciones a que el debate sea real y llegue a todos los sectores de la sociedad, lo que, por supuesto, quedará al arbitrio y consideración del mandamás de esas fuerzas políticas de izquierda.


Cierto es que esa imposición y las actitudes de Andrés López, están generando fracturas muy reales al interior del PRD, ya le pasó hace unos días que exigió a los diputados de su partido que firmaran una carta responsiva para comprometerse a continuar en las movilizaciones contra la reforma energética, demanda que tuvo como respuesta que más de 90 de los 127 miembros de esa fracción en la Cámara de Diputados se hayan negado a signar el documento.


Además, la crisis por la que atraviesa hoy el partido del sol azteca por la elección de su dirigencia nacional, tiene que ver en buena medida con el mesianismo y las actitudes de dictador que ha dejado ver esta persona que definitivamente está enferma de poder, pues ha querido imponer a toda costa, cueste lo que cueste y dañe a quien dañe, a su candidato, Alejandro Encinas, a quien incluso favoreció con una serie de acciones ilegales, que encontraron respuesta similar entre las huestes del candidato opositor, Jesús Ortega.


De ahí que el resultado real de ese proceso interno no se conoce aún a casi un mes y medio de celebrada la elección; que se haya designado una presidencia colegiada a todas luces ilegal por anti estatutaria y que la anulación de la elección ronde con tanta insistencia por las oficinas del Comité Ejecutivo Nacional del PRD, todo esto, derivado del maniqueísmo de un solo personaje.


Insisto, el excesivo protagonismo de Andrés López ha perjudicado no solo a las instituciones o a su propio instituto político, sino a la vida democrática de todo un país, porque con el pretexto de impedir una reforma de ley que a su juicio es inconstitucional y privatizadora de los hidrocarburos mexicanos, al mismo tiempo está promoviendo a través de sus seguidores incondicionales la realización de una serie de acciones que son claramente inconstitucionales, como es la cancelación del Congreso de la Unión y, en su momento, la toma de carreteras, que impide flagrantemente el derecho constitucional al libre tránsito.


La indolencia y la falta de congruencia del auto designado líder nacional de la izquierda mexicana, lo han llevado a promover la ya muchas veces citada exigencia de debatir la iniciativa de reforma energética, pero al mismo tiempo a tomar por asalto las tribunas en las que el mismo se llevaría a cabo. Y en lugar de un debate de 50 días, que proponían el PAN y el PRI, exigía un debate de 90 días, con la clara intención de que culminara precisamente un día antes del Segundo Informe de Gobierno de Felipe Calderón.


En cuanto al debate por la reforma energética, los argumentos del gobierno federal pasan desde la aguda crisis que vive Pemex desde hace muchos años, hasta el déficit de 500 mil barriles de petróleo y 14 mil millones de dólares anuales que se prevén para los próximos años si no se inyectan mayores recursos para la modernización, investigación y exploración de yacimientos en aguas profundas, para lo que México requiere de tecnología de punta.


Por su parte, el FAP responde que las medidas previstas en la iniciativa para que a Pemex se le autorice a contratar tecnología y asesorías extranjeras para la realización de sus funciones son propuestas privatizadores e inconstitucionales que equivalen a contratos de riesgo.


Dicha interpretación parece muy forzada, porque curiosamente el gobierno izquierdista de Cuba, ejemplo en muchos aspectos para el PRD, sí cuenta con contratos de riesgo, que implican que el Estado autoriza a empresas extranjeras para que sondeen, perforen, extraigan y comercialicen el petróleo que existe en sus aguas patrimoniales, a cambio de que la iniciativa privada entregue el 50 por ciento de la producción a la economía cubana. Si eso se hiciera en México, ahora sí estaríamos hablando de algo mucho muy delicado.


El debate mediático ya llegó hasta el Congreso de Michoacán, donde en sesión nuestros diputados locales tuvieron a bien distraerse de otros temas relevantes del estado, como el conflicto entre el Sindicato de Trabajadores al Servicio del Poder Ejecutivo (STASPE), la inseguridad y las iniciativas pendientes, para discutir un tema que se va a decidir, en el marco de las competencias legales, en el Congreso de la Unión.


Al respecto, el coordinador parlamentario del PAN, Francisco Morelos Borja, puso un ejemplo muy didáctico, como con peras y manzanas, ante los diputados del PRD que se subían al tema buscando notoriedad. El panista explicó que la exigencia del FAP de no permitir un solo peso de inversión privada en Pemex, equivaldría a dejar sin funcionar la maquinaria de la paraestatal que en algún momento dado se llegara a descomponer, puesto que para conseguir la pieza que faltara habría que encargarla al extranjero, porque en México no las hay, o solicitar el servicio técnico de especialistas que no existen en el país.


La contratación de esos servicios no equivale a privatizar a Pemex, argumentó Francisco Morelos, porque cualquier empresa petrolera del mundo requiere en algún momento determinado de contratar a particulares para realizar algunas de sus tareas, sin necesidad de que esto parezca si quiera un contrato de riesgo.


En este sentido, cabe señalar que Corea del Norte y México son los únicos países del mundo que tienen una constitución que impide la inversión privada en exploración, explotación y en la refinación de hidrocarburos.


Ya en su momento, el presidente izquierdista de Brasil, Lula Da Silva, dijo que Pemex para los mexicanos es como una diosa intocable, lo que es cierto y lamentable, porque históricamente la paraestatal no ha servido para todo lo que ahora pregonan Andrés López y sus seguidores, pues su principal virtud es enriquecer a políticos y familias que hoy cuentan con boyantes fortunas como producto de la explotación de nuestros hidrocarburos.


En tanto, la izquierda mexicana, liderada por un enfermo de poder, insiste en su cerrazón y en su interés por desestabilizar a un país en sus aras de ganar notoriedad.


Como consecuencia de las ocurrencias e imposiciones de Andrés López, su partido, el PRD, padece de una descomposición sin precedentes y hoy carece de una dirigencia nacional legal y de liderazgos institucionales. Así, a pesar de no ser presidente constitucional, ni senador, ni diputado o dirigente nacional de un partido político, el tabasqueño se ha salido con la suya, en el sentido de sobajar a sus correligionarios a lo que dicten sus intereses particulares.

Habrá que ver cuánto más aguantamos los mexicanos de un personaje que solo llama a la división y a la confrontación por mantener los reflectores sobre su figura y no desaparecer simplemente en el mar del olvido. A final de cuentas, en el FAP él es el que ordena, él es el que dicta, él es el que manda. En resumen, y como él mismo dijo, el movimiento es él.

jueves, 17 de abril de 2008

miércoles, 16 de abril de 2008

DE AQUÍ Y DE ALLÁ

Por: Alejandra Ortega Rodríguez

  • AMLO, EL PEZ POR SU BOCA MUERE
Si en todo el país hay alguien cuyas acciones y discursos dependan casi al 100 por ciento de los ratings en los medios de comunicación, del escándalo y de las encuestas de popularidad, su nombre debe ser Andrés López Obrador, el autodenominado “presidente legítimo de México”, quien en muchas ocasiones ha dejado ver su voracidad por ocupar espacios en la televisión, la radio y la prensa escrita, como instrumentos para mantener su ascendencia sobre un fiel grupo de seguidores que creen ciegamente cuanto dice.


Hace apenas unos días, el ex candidato presidencial estuvo en una entrevista de más de 40 minutos en el Canal 2 de Televisa, el de más alto rating en el país, para exponer, desde su muy particular punto de vista, sus impresiones sobre dos temas que en las últimas semanas han acaparado la atención nacional: la elección interna del PRD para renovar su dirigencia nacional y la controvertida propuesta para reformar el sector energético en la República Mexicana.

La entrevista, plagada de contradicciones de parte del entrevistado, dejó ver a un López Obrador fuera de cancha, evasivo, poco sagaz y sin contundencia como en otros tiempos. Esto lo aprovechó muy bien el comunicador, quien pareció estudió profundamente la psicología del político y de esa forma logró calcular de antemano cuáles serían las posibles salidas que buscaría ante las inevitables preguntas incómodas.

Andrés Manuel comenzó exigiendo ocupar espacios televisivos, con el argumento de que tiene derecho de réplica y constantemente es criticado en distintos sitios de información y análisis sin que se acepten sus peticiones para aparecer ante las cámaras a dar su muy personal versión sobre temas de la agenda nacional.

Para cualquier habitante de México medianamente informado, es un hecho más que confirmado que el ex candidato presidencial aparece todos los días en los medios de comunicación, sin importar que una y otra vez repita hasta el cansancio las mismas palabras trilladas de los últimos dos años. Sin embargo, dejó en claro que aún no es suficiente para él, porque en su mente merece una especie de trato preferencial.

El multicitado líder perredista pretendía evadir temas como la elección interna del partido del sol azteca, pero finalmente tuvo que ceder y dejar en evidencia una serie de inconsistencias y sobre todo contradicciones en su discurso de los últimos años.

En su opinión, el proceso interno del PRD no debe ser anulado, puesto que las irregularidades, aunque reconoció que se registraron muchas, no fueron lo suficientemente graves como para ameritar la anulación. Es curioso que las cosas se hayan dado de tal forma que a menos de dos años de la elección presidencial, todos los argumentos esgrimidos para revertir la eventual Victoria de Felipe Calderón se han conjugado en contra de Andrés Manuel.

Por ejemplo, el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) en los comicios federales de 2006 arrojaba una variación de 7 puntos porcentuales entre lo que aparecía en el conteo preliminar y el número de empadronados ante el Instituto Federal Electoral (IFE), lo que a decir del tabasqueño en ese entonces era motivo suficiente para anular la elección.

Hoy, en el proceso interno del partido del sol azteca existe también una diferencia de 7 puntos porcentuales entre el número de militantes que acudieron a las urnas y el número de votos que se registró, lo que en este caso, según él, no es razón como para invalidar la elección y repetirla.

De la misma forma, no aceptó su error al salir públicamente a apoyar a uno de los candidatos a la dirigencia nacional de su partido, Alejandro Encinas, y arguyó que esto lo hizo de forma discreta, sin embargo el cuestionamiento es que un autodenominado “presidente legítimo” no puede expresarse a favor de ningún candidato.

Esto mismo lo reclamó en su momento cuando acusó al ex presidente Fox de meter las manos a favor del entonces candidato a la Presidencia de México Felipe Calderón y los calificó como delitos electorales que afectaban el principio de equidad en el proceso electoral.…Graves inconsistencias.

Pero para colgarse de temas públicos y políticamente más rentables, Andrés Manuel ha encontrado una mina de oro en una imaginaria iniciativa de reforma energética que aún antes de existir ya había sido calificada por el perredismo como una propuesta tendiente a privatizar a Petróleos Mexicanos (PEMEX), mediante una serie de eufemismos que encubrirían las verdaderas y maléficas intenciones de los integrantes del gobierno federal para entregar el patrimonio nacional a la inversión extranjera.

Recientemente, el ex jefe de Gobierno del Distrito Federal vino a Michoacán como parte de las giras que está realizando para organizar a sus seguidores con la intención de impedir la presentación de la iniciativa de reforma energética a toda costa mediante un movimiento de resistencia civil pacífica que aunque podría bloquear carreteras, aeropuertos, bancos, centros comerciales y oficinas públicas, según él no violentaría los derechos del resto de los mexicanos.

Ante decenas de simpatizantes, cuando antes se contaban por decenas de millar, López Obrador dijo en Morelia que si el gobierno federal realmente quiere saber cómo rescatar a PEMEX debería pedir su consejo.

Es simpático que lo haya dicho justo en este momento de la vida nacional, cuando en el Congreso de la Unión se acaba de entregar un diagnóstico general de la situación de la paraestatal y el gobierno federal ha dejado entrever aspectos básicos de la que podría ser su propuesta, mismos que no se contradicen con el clamor general de la población, puesto que se desmiente la supuesta privatización de PEMEX, pero se apuesta por la inversión privada y por el impulso a la modernización de la paraestatal.

Tal vez, y sólo tal vez, la Presidencia de la República no había considerado consultar al ilustre político tabasqueño, por la simple y sencilla razón de que ya tiene en su haber aquél libro publicado por el propio López Obrador hace dos años en el que se propone precisamente evitar la privatización del sector energético, pero sí por apostarle a la “asociación” con capital privado y trabajar en la “modernización y expansión”, del sector energético… Todo lo que critica en sus interminables discursos en contra de la reforma, en un solo párrafo de su libro él los aprueba.

El perredista jura y perjura que esa terminología empleada por el gobierno federal son eufemismos para disfrazar el proceso de privatizar a la paraestatal. Lo curioso es que esos mismos eufemismos fueron empleados, como se mencionó, dos años antes por el mismo tabasqueño.

También es de preocupar la propuesta impulsada por el ex candidato presidencial de que se tomen en cuenta las opiniones de todos los mexicanos para que la reforma energética sea plural y recoja sus inquietudes.

Es un hecho que asuntos tan importantes como este, merecen el análisis y el estudio profundo de los expertos, de quienes entienden de estos temas, pues ponerlo a consideración de todos los mexicanos es igual a preparar el terreno para la anarquía, que tanto conviene al “presidente legítimo”.

Considerando que diputados y senadores son, ya de por sí, nuestros representantes y que sobre ellos recae la obligación de votar por las medidas que mejor convengan al país, es ocioso tomar parecer a los casi 104 millones de mexicanos.

Si no fuera tan preocupante la crispación de Andrés Manuel López Obrador, sería hasta hilarante el hecho de que él mismo se enrede y se contradiga tanto cuando se comparan los contenidos de sus palabras y sus discursos anteriores con los actuales. Por eso es que se dice que el pez por su boca muere.

Correo electrónico: jana.ortegarod@gmail.com

jueves, 20 de marzo de 2008

DE AQUÍ Y DE ALLÁ

Por: Alejandra Ortega Rodríguez.


  • La ejemplar “democracia” del PRD

Se prepararon como nunca y terminaron como siempre, se jactaron de ser el único partido que hace procesos internos abiertos, se vanagloriaron de toda la parafernalia que armaron detrás de la elección de sus nuevos dirigentes y terminaron dando una exhibición de sus carencias de ética y de moral, pero también de su excesiva incongruencia entre el discurso y los hechos.

Así es el PRD. Para no variar, el proceso interno del sol azteca está dando aún más de qué hablar una vez que concluyó su jornada electoral que durante la etapa de proselitismo.

Ninguno de los dos aspirantes más fuertes a la dirigencia nacional, especialmente Jesús Ortega, está conforme con las formas en las que se desarrolló el proceso y, por ende, con el resultado y existen razones de peso como para justificar una eventual anulación de la elección.

Este ejercicio “democrático” resultó ser un fiasco, una burla, una pantomima y un fraude, no sólo para los propios perredistas, sino para todos los mexicanos, en quienes recayó de manera indirecta el costo económico de todo este espectáculo que contó con la participación de actores cuya calidad moral está fuera de toda discusión, tal es el caso de Andrés López, Dolores Padierna, Jesús Bejarano, Marcelo Ebrard, Leonel Cota, Alejandra Barrales, Fernández Noroña y Graco Ramírez, entre muchos más.

Sólo hay que imaginar si así son y se comportan en sus procesos internos, en donde se supone que la lucha debe ser equitativa, fraterna, limpia, ejemplar, democrática, entonces cómo lo harán en las elecciones constitucionales donde los militantes del partido del sol azteca presumen que están compitiendo contra fuerzas políticas diametralmente opuestas a ellos y a los intereses del pueblo.

Esta elección interna del PRD, en la que se renovarían desde dirigencias municipales y estatales hasta la Presidencia del Comité Ejecutivo Nacional, estuvo plagada de vicios y de irregularidades. Prácticas que antaño el perredismo le achacaba exclusivamente al PRI fueron ejecutadas y mejoradas por los operadores políticos de los candidatos a la dirigencia nacional.

A pesar de que Leonel Cota, aún líder nacional del sol azteca, aseguró que los comicios fueron tranquilos y que no había motivo alguno para tan siquiera pensar en la anulación del proceso interno, la jornada electoral del pasado 16 de marzo fue tal vez la más sucia que se ha visto en la historia del Partido de la Revolución Democrática.

Cota Montaño cometió uno de los actos más criticados por los propios perredistas en este proceso interno. Se adelantó a los datos del Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP) para dar por ganador a Alejandro Encinas, su candidato y candidato también del líder del perredismo radical e intolerante, Andrés Manuel López Obrador, cuando apenas se había contabilizado alrededor del 70 por ciento de los votos.

Los acarreos, el embarazo, el robo y la quema de urnas, además de un padrón primeramente rasurado y posteriormente inflado, hechos de violencia, secuestros de funcionarios electorales, anomalías en la colocación de las casillas y el dispendio de recursos públicos, particularmente del Gobierno del Distrito Federal, destacaron entre las miles de incidencias reportadas por representantes de los aspirantes a los distintos cargos, por los encargados de la organización del proceso, por militantes, por ciudadanos ajenos a la elección y por representantes de los medios de comunicación.

Por mucho menos que eso, hace apenas unos años, se anuló aquella elección que tuvo que ganar en dos ocasiones la hoy gobernadora de Zacatecas, Amalia García, quien ahora está acusada de haber propiciado que fueran inflados los resultados a favor de Jesús Ortega en ese estado.

Como consecuencia de lo anterior, una vez más queda en entredicho la calidad moral de los líderes del sol azteca, sobre todo cuando ahora en su propio proceso interno se ven en la necesidad de exigir el famoso “voto por voto, casilla por casilla”, medida a la que los representantes de Alejandro Encinas, principalemente, se están oponiendo sistemáticamente.
Aunque se supone que la mayor parte del fraude se fraguó por parte del Gobierno del Distrito Federal, y por ende por Marcelo Ebrard y López Obrador para favorecer a Alejandro Encinas, en la capital de la República Dolores Padierna acusa al grupo de Jesús Ortega de haber propiciado la contabilización de casillas inexistentes y la desaparición de otras.


Al mismo tiempo, el esposo de la lideresa perredista, Jesús Bejarano, recordado como “el señor de las ligas”, es acusado de estar involucrado, a través de su grupo, en la quema de paquetería electoral en Durango, así como en el secuestro de algunos de los responsables del conteo en Tamaulipas.

Como resultado de todas las anomalías registradas ya se habla de la posible anulación del proceso en el Distrito Federal, pero también puede ocurrir lo mismo en más de ocho estados, entre ellos Durango, donde se destruyó la elección y fue asaltado el candidato a la dirigencia estatal de la Izquierda Democrática Nacional (IDN) y Veracruz, en donde el 25 por ciento de las casillas no se instaló y se reportaron acarreos, robo de urnas y se anuló la elección en varios municipios por la enorme cantidad de anomalías.

Asimismo, están en riesgo de ser anuladas las elecciones en Campeche, en donde los hechos violentos fueron el común denominador; Tamaulipas, en donde se reportó el embarazo de urnas, al igual que sucedió en Chiapas y en Guerrero, estado en el que se dieron prácticas vergonzosas como la inducción y compra del voto.

Por si eso fuera poco, el caso del Distrito Federal fue registrado en video por algunos reporteros de medios nacionales, quienes captaron hechos como la compara de votos a favor de Encinas, cuyo valor osciló entre los 70 y 120 pesos, así como el fraude realizado en varias casillas donde la tinta indeleble era falsa, pues los votantes se la quitaban con limón y se volvían a formar en la fila.

Con todo esto no resulta raro que en una gran cantidad de casillas hubiera más votos que el número de electores registrados en las secciones.

La lucha interna por el poder del PRD demostró la avidez y la falta de escrúpulos por parte del grupo de López Obrador, quien sabiendo que si queda fuera de la jugada en esta elección pocas posibilidades tendría de mantener el control del partido del sol azteca.

Así, si eventualmente se confirmara el triunfo de Encinas, anunciado “institucionalmente” por Leonel Cota, el “presidente legítimo” de México vería allanado el camino para seguir colocando en el poder a los integrantes de la corriente radical que encabeza, pero también para buscar su “reelección” en el 2012, que como ya se vio es una de las obsesiones del tabasqueño.

Definitivamente el proceso interno del partido del sol azteca rebasó todas las expectativas y todos los pronósticos para una elección perredista, puesto que la descomposición al interior de ese partido está mucho peor de lo que cualquiera se hubiera podido imaginar.

Lo que se ha conocido en los medios de comunicación es sólo una pequeña muestra de todo lo que realmente ocurrió y no extraña que los perredistas hayan salido divididos, sino al contrario, extrañaría que al término de toda esta parafernalia no hubiera fracturas y deserciones.

Muchos de los líderes del PRD, sean de la corriente que sea, han demostrado hasta el hartazgo su falta de ética, de moral y de escrúpulos, pero particularmente de la congruencia con la teoría que identifica a la izquierda como una corriente ideológica que busca la tolerancia y la inclusión, precisamente por su intolerancia y tendencia a la exclusión.

Hoy, a sólo algunos días de que se realizó la elección interna de ese instituto político, vemos a uno de los grupos, el encabezado por Jesús Ortega, exigiendo el famoso “voto por voto y casilla por casilla”, mientras que las huestes de su oponente Alejandro Encinas, que en su momento hicieron popular ese grito, ahora se niegan y buscan entorpecer los intentos por esclarecer muchas de las irregularidades. Otro ejemplo de falta congruencia.

Independientemente de cómo se resuelva este proceso, la legitimidad del próximo dirigente nacional del PRD será muy cuestionada, puesto que además de la falta de confiabilidad del padrón, y las múltiples irregularidades en el mismo, también tendrá que asumir que sólo habría sido electo por una muy pequeña parte de la militancia, ya que la votación ni siquiera alcanzó el 20 por ciento del total del padrón perredista.